Plazas Seguras: Fuerza Patria presentó un proyecto que busca recuperar los espacios públicos frente al avance de la inseguridad en Tandil

El proyecto presentado en el Concejo Deliberante de Tandil propone intervenir de manera focalizada en las plazas y espacios públicos donde se registran mayores problemas de seguridad. La propuesta combina iluminación, poda, vigilancia, mantenimiento y participación de los vecinos, con recursos municipales.

El proyecto parte de un análisis que llega a través de los reclamos vecinales: la inseguridad que atraviesa Tandil también empieza a modificar la relación de los vecinos con los espacios públicos. Plazas que durante el día funcionan como lugares de encuentro, recreación y circulación son evitadas por algunas personas cuando cae la noche por temor a sufrir un hecho delictivo. Frente a esta situación, el bloque de concejales de Fuerza Patria presentó un proyecto de ordenanza para crear el programa Plazas Seguras, con el objetivo de intervenir sobre esos lugares y recuperar su uso durante todo el día.

La propuesta parte de una premisa concreta: no se trata necesariamente de crear nuevas herramientas, sino de coordinar y utilizar de manera específica recursos que el Estado municipal ya tiene disponibles. Iluminación, poda, mantenimiento, vigilancia y articulación con la Policía aparecen como componentes de un esquema que busca actuar sobre aquellos puntos donde los vecinos identifican mayores dificultades.

El concejal Federico Martínez, uno de los impulsores del proyecto, explicó que la iniciativa surgió a partir de los reclamos que reciben de vecinos por las condiciones de seguridad de distintas plazas de la ciudad. Según planteó, muchos de esos pedidos están vinculados con la necesidad de mejorar la iluminación y la visibilidad de los espacios públicos. “La idea de este proyecto es recuperar esos espacios que también tenemos en Tandil y que tanto se han desarrollado, pero que hoy en un horario no los podemos usar”, señaló.

Una propuesta que combina distintas herramientas

El proyecto plantea trabajar sobre las plazas de manera focalizada, identificando aquellas que presentan mayores problemas y estableciendo prioridades de intervención. Entre las medidas propuestas aparece el fortalecimiento de la iluminación, mediante la articulación con la Usina y el aprovechamiento de la normativa vigente sobre alumbrado público. También se contempla realizar tareas de poda para evitar sectores de baja visibilidad y mejorar las condiciones generales de los espacios.

A eso se suma la utilización del programa Centinela y la coordinación con la Policía para reforzar los recorridos preventivos en los sectores identificados como problemáticos. La iniciativa también contempla mejorar el estado de algunas plazas, particularmente aquellas ubicadas fuera del área céntrica, y generar corredores seguros que permitan conectar estos espacios con los recorridos habituales de los vecinos.

La lógica del proyecto es que la respuesta no dependa de una única medida. Una plaza mejor iluminada, con mayor visibilidad, mantenimiento adecuado y presencia preventiva puede ofrecer condiciones diferentes para quienes la utilizan y, al mismo tiempo, dificultar situaciones que se ven favorecidas por espacios oscuros o poco transitados.

Recuperar el espacio público

Uno de los aspectos centrales de la propuesta es que la inseguridad no termine expulsando a los vecinos de las plazas. Tandil cuenta con una red de espacios verdes que en los últimos años adquirieron mayor protagonismo como lugares de encuentro. Familias, jóvenes y adultos utilizan estos espacios para hacer actividad física, encontrarse, tomar mate o simplemente pasar un rato al aire libre.

Por eso, el problema no se limita a los hechos delictivos que puedan producirse allí. También está en la percepción de inseguridad que lleva a que algunos vecinos modifiquen sus recorridos, eviten determinadas plazas o dejen de utilizarlas en determinados horarios. “Si perdemos eso, ya lo único que nos queda es cerrarnos dentro de casa”, sostuvo Martínez al referirse a la necesidad de garantizar mejores condiciones de seguridad en los espacios públicos.

El proyecto incorpora además la participación de los propios vecinos. La propuesta contempla reuniones en los barrios para identificar necesidades y conocer cuáles son los puntos que requieren mayor atención. El objetivo es que la planificación no se realice únicamente desde una oficina, sino que incorpore información de quienes utilizan cotidianamente esos espacios.

Una respuesta posible ante una problemática concreta

El debate sobre la seguridad en Tandil atraviesa actualmente distintos sectores de la ciudad y no se limita a un único tipo de espacio. Desde la Plaza Independencia hasta las plazas barriales, los reclamos por robos, situaciones de violencia y consumo en determinados horarios forman parte de las preocupaciones que llegan a vecinos y concejales.

En ese contexto, el proyecto Plazas Seguras propone una intervención concreta y focalizada sobre uno de los lugares donde esa problemática se hace visible. La iniciativa no plantea que la iluminación o el mantenimiento puedan resolver por sí solos el problema de la inseguridad, pero sí que existen condiciones urbanas sobre las que el Estado local puede actuar para prevenir situaciones y recuperar espacios que son de todos.

El desafío será ahora que el proyecto pueda ser analizado en el Concejo Deliberante y que, en caso de avanzar, se traduzca en un esquema de trabajo capaz de identificar prioridades, coordinar las distintas áreas municipales y evaluar los resultados.

La discusión de fondo excede, así, a las plazas. Se trata de determinar cómo puede el Estado municipal utilizar las herramientas que ya tiene para anticiparse a los problemas de seguridad y garantizar que los espacios públicos sigan siendo lugares de encuentro y no sitios que los vecinos prefieren evitar cuando cae la noche.

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