Por Juliana Bertevello – Doctora Cuentas.
Hace cinco años que vivo en Tandil. En este tiempo tuve la posibilidad de hablar de economía y finanzas personales en distintos medios de la ciudad, dar talleres, participar de entrevistas y escuchar muchas historias vinculadas con el dinero.
Y hay una pregunta que cada vez me interesa más: ¿cómo se relacionan las mujeres de Tandil con la plata? Y las estadísticas actuales me dieron algunas pistas.
Según los datos del Censo 2022, en Tandil viven 145.573 personas: 75.740 son mujeres. Es decir, las mujeres representan el 52% de la población.
Pero hay un dato que, para quienes nos dedicamos a mirar la economía desde la vida cotidiana, resulta todavía más interesante: el 48,3% de los hogares tandilenses tiene jefatura femenina. En 2001 ese porcentaje era del 29,9%. Casi la mitad de los hogares dependen de los ingresos que generan las mujeres de ese hogar. Como en toda ciudad, en Tandil conviven generaciones, historias y formas de ganarse la vida muy diferentes. Está la mujer que durante décadas administró la economía familiar, aunque no tuviera un ingreso propio. La que trabajó toda su vida en un comercio. La que tiene un negocio familiar desde hace veinte o treinta años. La profesional que construyó una carrera. La que dejó de trabajar algunas horas cuando llegaron los hijos. La que trabaja jornada completa y además organiza la vida doméstica. La emprendedora que vende en una feria. La que tiene un emprendimiento desde su casa. La que convirtió un hobby en una fuente de ingresos. La que trabaja para una empresa de Buenos Aires desde Tandil. La freelancer que consiguió que su mercado ya no tenga fronteras geográficas.
Todas son mujeres económicamente activas de alguna manera, pero no todas tienen la misma relación con el dinero, el trabajo, el riesgo, el ahorro o el patrimonio. Y ahí aparece algo que me interesa especialmente como asesora en finanzas personales y de negocios: muchas veces hablamos de educación financiera como si alcanzara con saber hacer una planilla de Excel.
La relación que tenemos con el dinero también está construida por nuestra historia. Hay generaciones de mujeres que crecieron aprendiendo que el dinero familiar lo administraba el marido, aunque ellas fueran quienes decidían qué se compraba, cuánto se gastaba y cómo llegaba el sueldo hasta fin de mes.
Hay otras que aprendieron que estudiar y trabajar era indispensable para tener independencia económica.
Hay mujeres que hoy tienen ingresos propios pero todavía sienten culpa cuando gastan dinero en ellas mismas.
Y también hay mujeres jóvenes que tienen una relación completamente diferente con el trabajo: pueden vender un servicio desde una computadora, trabajar para otra ciudad o para otro país y vivir en Tandil.
Hay 75.740 mujeres, de las cuales hay quienes ingresan al mercado laboral, profesionales, comerciantes históricas, mujeres que emprenden, jubiladas, y quienes encabezan económicamente hogares. Otro dato relevante es que el 70,1% tienen estudios terciarios completos en Tandil y el 57,3% finalizaron estudios universitarios.
La ciudad también está cambiando.
En los últimos años Tandil recibió nuevos residentes y el fenómeno se aceleró después de la pandemia. Se construyeron más de 10.000 viviendas en cinco años y se estima que llegan alrededor de dos nuevas familias por día a vivir de manera permanente. Entre quienes llegan aparecen jóvenes profesionales, familias y personas que buscan combinar la vida en una ciudad como Tandil con nuevas formas de trabajo.
Eso también modifica nuestra economía local.
Porque una mujer que trabaja remotamente para una empresa de CABA tiene una experiencia económica distinta de la comerciante que depende exclusivamente del consumo tandilense. Y ambas son parte de la economía de la ciudad.
También hay algo que Tandil ya muestra con bastante claridad: las mujeres emprenden.
En 2025, desde la Secretaría de Desarrollo Productivo se señalaba que alrededor del 68% de los emprendimientos registrados, sobre una base de aproximadamente 5.000, estaban liderados por mujeres. En programas municipales anteriores, la proporción también rondaba el 70%. Y en una entrega de aportes a emprendedores, 65 de los 81 beneficiarios fueron mujeres.
Las vemos además todos los fines de semana: en ferias, mercados, emprendimientos gastronómicos, textiles, de diseño, estética, servicios, artesanías y oficios. La Feria de la Comunidad Emprendedora, por ejemplo, reúne periódicamente a decenas de productores y emprendedoras locales.
Pero ¿Cuántos de esos emprendimientos son realmente negocios?
Porque tener un emprendimiento no necesariamente significa tener autonomía económica.
A veces el emprendimiento es una elección. A veces es una necesidad. A veces permite compatibilizar ingresos con tareas de cuidado. A veces se convierte en una manera de generar dinero cuando el mercado laboral tradicional no ofrece las condiciones que esa persona necesita. Y, sobre todo, muchas mujeres emprenden sin separar el dinero de su negocio del dinero de su casa.
Tandil tiene una oportunidad interesante en ese sentido. Tiene mujeres de distintas generaciones, con diferentes niveles de formación, historias laborales, estructuras familiares y formas de producir ingresos. Tiene comerciantes históricas y nuevas emprendedoras. Tiene profesionales, trabajadoras independientes, mujeres que trabajan en relación de dependencia y mujeres que sostienen hogares.
Si lo llevamos a números, en el mundo del trabajo aparecen diferencias muy concretas:
- la tasa de actividad femenina es 50,4%, frente al 66,7% masculina;
- la tasa de empleo femenina es 45,8%, frente al 64,1% masculina;
- entre las mujeres de 30 a 64 años, la actividad llega al 72,6%, pero entre los varones del mismo grupo llega al 94,7%;
- la subocupación femenina es 13,1%, contra 3,8% masculina;
- entre las mujeres de 14 a 29 años, la desocupación llega al 19,2%, contra 7,7% entre los varones.
Entonces, ¿Cómo están construyendo su autonomía económica las mujeres que viven acá? ¿Qué ganan? ¿Qué administran? ¿Qué poseen? ¿Qué resignan? ¿Qué emprenden? ¿Qué decisiones toman con su dinero?




