Alarma inquilina: 7 de cada 10 familias que alquila ya no puede pagar sus deudas

Casi 3 de cada 4 hogares inquilinos de todo el país arrastra deudas activas, según se desprende de la última Encuesta Nacional Inquilina, difundida en junio y elaborada por Inquilinos Agrupados junto a la Federación de Inquilinos Nacional. El 72,9% de las familias que alquila reconoció tener obligaciones pendientes, el porcentaje más alto desde que se realiza este relevamiento, que este semestre incluyó a 808 hogares de 16 provincias. El fenómeno viene de la mano de otro dato alarmante: cada vez son más los inquilinos que se ven obligados a mudarse por no poder sostener el pago del alquiler.

De acuerdo con el estudio, más de la mitad de los hogares endeudados (55%) recurrió a créditos o financiamiento para poder comprar alimentos, mientras que un 37% lo hizo directamente para cubrir el alquiler. A esto se suma que un 66% usó algún tipo de financiamiento para hacer frente a los pagos de tarjetas de crédito, algo que los especialistas leen como una señal de que las familias van refinanciando deudas previas sin poder saldarlas. El informe agrega que un 38% del total de los hogares inquilinos ya acumula atrasos en esos pagos.

El distrito bonaerense aparece entre los más golpeados: el 78,5% de sus hogares inquilinos tiene deudas, muy por encima del promedio nacional y también de la Ciudad de Buenos Aires, donde el indicador llega al 64,1%. Pese a esa mayor vulnerabilidad, el alquiler medio en la provincia es más bajo que en la Capital: ronda los $600.000 mensuales, unos $100.000 menos que en CABA.

Gervasio Muñoz, referente de Inquilinos Agrupados, vinculó este escenario con la derogación de la Ley de Alquileres. Según explicó, citando datos del Indec, los precios de los alquileres vienen aumentando muy por encima de la inflación —en algunas regiones hasta la triplican— y desde diciembre de 2023 no hubo un solo mes en que los valores no superaran el índice inflacionario. Para Muñoz, la desregulación total del mercado terminó trasladando todos los costos a los inquilinos, al punto de que muchos ya no logran sostener los pagos.

Uno de los ejes más preocupantes del informe es el peso que tiene el alquiler sobre los ingresos familiares. En promedio, los hogares destinan un 40% de sus ingresos a pagarlo, pero casi la mitad (48,5%) llega a usar la mitad o más de lo que gana solo para ese gasto.

Esa presión económica ya tiene un correlato concreto: el 20% de los inquilinos tuvo que mudarse en el último tiempo por no poder afrontar el alquiler, el registro más alto de toda la serie histórica de la encuesta. En la provincia de Buenos Aires el número todavía es mayor, con un 21,5% de mudanzas forzadas.

El relevamiento también deja en evidencia un deterioro en las condiciones de trabajo de quienes alquilan. Si bien el 68% tiene un empleo registrado, casi la mitad (47%) necesita sumar un segundo trabajo, o más, para llegar a fin de mes. En el último año, un 15% perdió algún empleo, y cerca de un tercio debió incorporar una nueva actividad laboral para compensar la caída del poder adquisitivo.

Con todos estos datos, el informe construyó un índice de vulnerabilidad habitacional que cruza la sobrecarga del alquiler, el endeudamiento, la mora y las mudanzas forzosas. El resultado: el 29,7% de los hogares inquilinos está hoy en una situación crítica, la proporción más alta desde que se mide este indicador.

La comparación con mediciones anteriores no deja lugar a dudas sobre la tendencia: ninguna de las variables centrales mejoró en el último semestre. Al contrario, subieron el valor mediano de los alquileres, el nivel de endeudamiento, las mudanzas por motivos económicos y el pluriempleo, un combo que profundiza la fragilidad de las familias que alquilan

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