El inicio formal de las reuniones para la actualización del Plan de Desarrollo Territorial (PDT) de Tandil generó las primeras controversias en el plano legislativo. El Departamento Ejecutivo, encabezado por el intendente Miguel Lunghi, llevó a cabo el primer encuentro de trabajo junto a representantes de los colegios profesionales de Arquitectos, Agrimensores, Ingenieros y Técnicos, con el objetivo de trazar una metodología que permita adecuar la normativa urbana a las demandas actuales de la ciudad de cara a 2027, cuando se cumplirán dos décadas de la vigencia del plan original.
Sin embargo, la fisonomía de esta primera convocatoria despertó inmediatos cuestionamientos por parte de los bloques de la oposición. Desde el espacio de Fuerza Patria expresaron su disconformidad al no haber sido invitados al lanzamiento del debate, una exclusión que también afectó a los representantes de La Libertad Avanza y Alternativa Tandil. La principal crítica radica en que la Comisión de Gestión Territorial —órgano creado por el propio PDT para el seguimiento de la norma— contempla por estatuto la representación de los distintos bloques del Concejo Deliberante, por lo que las bancadas opositoras consideraron un error estratégico comenzar un proceso de tanta trascendencia institucional sin una mesa de diálogo unificada desde el primer día.
Fuentes del bloque de Fuerza Patria señalaron que, si bien consideran al PDT una herramienta que resultó sumamente positiva y pionera para el ordenamiento de la planta urbana desde su aprobación en 2005, el actual dinamismo de Tandil ha dejado en evidencia falencias estructurales que arrastran años de postergación. Entre los puntos más críticos, la oposición remarcó la falta de un Plan de Manejo de las Sierras definitivo —suplido de forma permanente por un sistema provisorio de cotas— y la necesidad de abordar con obras de infraestructura de gran envergadura las barreras urbanas que genera el trazado de la Ruta Nacional 226 frente al crecimiento poblacional hacia ese sector.
Asimismo, desde la primera minoría legislativa objetaron que el Ejecutivo local haya acudido a la reunión con los colegios profesionales a solicitarles la elaboración de diagnósticos en lugar de presentar una propuesta técnica formal o un balance de lo ejecutado tras dos décadas de gestión ininterrumpida de la misma matriz política. Las críticas apuntan a que el llamado oficial, anunciado originalmente durante la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante tras el último escenario electoral, carece por el momento de una metodología participativa real y corre el riesgo de transformarse en una estrategia efectista para recuperar iniciativa política en lugar de consolidar un plan de fondo.



