La media sanción que otorgó la Cámara de Diputados de la Nación al proyecto que modifica y reduce el régimen de Zona Fría desató una fuerte contraofensiva política en el interior bonaerense. En una cumbre de urgencia realizada en Villa Gesell, jefes comunales, concejales y legisladores de la Quinta Sección Electoral —con una fuerte representación de distritos de la Costa Atlántica y de la zona serrana, incluido Tandil— consensuaron la realización de un masivo «frazadazo» frente al Congreso de la Nación el día en que el Senado trate la normativa.
El encuentro, convocado por el intendente geselino Gustavo Barrera en el complejo Parque Bonito, reunió a dirigentes de Tandil, General Pueyrredón, Balcarce, Necochea, Mar Chiquita, Pinamar, Lobería, Dolores, Maipú y General Madariaga, además de contar con la participación de la diputada nacional Jimena López y el exintendente marplatense Gustavo Pulti. Al finalizar la jornada, las autoridades emitieron un documento conjunto en el que califican la medida del Gobierno nacional como una decisión «profundamente injusta, insensible y centralista», advirtiendo que el impacto sobre las economías locales y los presupuestos domésticos será llanamente «catastrófico».
Impacto directo en las boletas: las claves del recorte
La reforma del esquema de subsidios energéticos, aprobada en la Cámara Baja por 132 votos afirmativos contra 105 negativos, impactará de forma directa en el bolsillo de los bonaerenses:
-Usuarios afectados: alrededor de 1.300.000 hogares de la provincia de Buenos Aires (repartidos en 94 distritos) perderán el beneficio que había sido ampliado por ley en 2021.
-Aumentos estimados: quienes queden excluidos del régimen sufrirán incrementos automáticos de entre el 40% y el 100% en sus facturas de gas natural.
-Criterio de exclusión: el descuento generalizado por zona bioclimática se elimina. El nuevo esquema establece que el subsidio solo se mantendrá de forma restringida para quienes acrediten vulnerabilidad extrema en el registro de Subsidios Energéticos Focalizados (hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas, beneficiarios de planes sociales, personas con Certificado Único de Discapacidad y veteranos de Malvinas).
Los intendentes recalcaron que el régimen de Zona Fría no constituye un privilegio discrecional, sino el reconocimiento estatal de una realidad climática concreta en regiones atravesadas por bajas temperaturas y altos niveles de humedad durante gran parte del año, donde el gas es un insumo vital para la subsistencia. «El aumento golpearía a cada familia puertas adentro, pero también al almacén, al hotel, al club de barrio y al centro de jubilados», enfatizaron los firmantes del acta.
Estrategia judicial en evaluación
Frente al avance del proyecto en el Congreso, el gobernador Axel Kicillof denunció que la gestión central «les quiere quitar el subsidio a cinco millones de bonaerenses» y adelantó que los equipos jurídicos de la Provincia ya preparan una demanda judicial. La presentación, que objetará la invasión de la jurisdicción provincial a la hora de fijar cuadros tarifarios y la vulneración de derechos adquiridos, se formalizará ante los tribunales una vez que el Senado convierta la iniciativa en ley y sea promulgada por el Poder Ejecutivo.
Mientras tanto, la incertidumbre se traslada a las ciudades del interior productivo, donde las entidades comerciales y los defensores del pueblo regionales comenzaron a articular redes de amparo para frenar una medida que, según advirtió la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), resentirá de manera inmediata el consumo interno y la actividad comercial de los cascos urbanos.



