Multitudinaria marcha en Tandil en defensa de la educación pública

En una jornada que volvió a marcar un hito en la historia reciente de la ciudad, unas 5 mil personas colmaron las calles del centro de Tandil este martes para protagonizar la cuarta Marcha Federal Universitaria. Bajo un clima de profunda emotividad y con la consigna «El futuro del país está en juego», la columna —que se extendió por varias cuadras— unió la esquina de Rodríguez y Garibaldi con el Rectorado, en un reclamo contundente contra el desfinanciamiento del sistema educativo y científico nacional.

La movilización, que fue de menor a mayor y sumó el apoyo espontáneo de comerciantes y vecinos, denunció una situación presupuestaria crítica. Según el documento leído frente a un escenario colmado en Pinto y Chacabuco, las transferencias a las universidades registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026. Esta asfixia financiera se traduce en edificios con mantenimiento básico, proyectos de investigación frenados y un sistema de becas estudiantiles (Progresar y Manuel Belgrano) virtualmente congelado ante una inflación galopante.

Salarios en su nivel más bajo en 23 años
Uno de los puntos más dolorosos del diagnóstico compartido por los claustros de la UNICEN fue el deterioro salarial. Se informó que la pérdida del poder adquisitivo de docentes y nodocentes alcanzó el 37,13%, ubicando a los trabajadores universitarios argentinos con los sueldos más bajos de América Latina.

«Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe es el contrato social que nos mantiene libres», rezaba un pasaje del texto, en clara alusión al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795 y a la falta de respuesta oficial ante los fallos judiciales que ordenan su aplicación.

«La universidad es soberanía»
El acto cerró con un encendido discurso del rector Marcelo Aba, quien definió a la universidad pública no solo como un instrumento de justicia social, sino como un recurso estratégico para la industria nacional. «Atentar contra la educación pública es lesionar el horizonte de desarrollo del país. Si hoy no defendemos nuestras universidades, la prosperidad será solo un sueño. ¡La universidad pública se defiende!», sentenció Aba ante una multitud que acompañó con aplausos y banderas argentinas.

La jornada en Tandil, replicada en las sedes de Azul, Olavarría y Quequén, dejó un mensaje claro: la comunidad no está dispuesta a ver cómo se vacían las aulas ni cómo se expulsa a sus investigadores del sistema. La marcha de las antorchas iluminó una ciudad que, una vez más, eligió proteger su capital más valioso: el conocimiento público y gratuito.

Relacionado