El Gobierno cerró la sala de periodistas de la Casa Rosada y bloqueó el ingreso de 60 acreditados

En una decisión que marca un nuevo pico de tensión con el periodismo, el gobierno de Javier Milei dio de baja las acreditaciones de todos los trabajadores de prensa que se desempeñan en la Casa Rosada. La medida, ejecutada este jueves, impidió el ingreso de unos 60 cronistas a través de la eliminación de sus registros biométricos, dejando vacía la sala de periodistas por primera vez en décadas. El cierre del acceso coincidió con la visita oficial del magnate tecnológico Peter Thiel, cofundador de PayPal y Palantir, quien mantuvo un encuentro privado con el mandatario sin presencia de guardias periodísticas ni registros independientes en el edificio.

El argumento oficial para justificar esta restricción generalizada fue un presunto episodio de espionaje por parte del canal TN. La Casa Militar formalizó una denuncia penal contra los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno por la presunta revelación de secretos políticos y militares tras la emisión de un informe donde se utilizaron anteojos de última generación para filmar áreas internas de Balcarce 50. Javier Lanari, subsecretario de Prensa, sostuvo que la Casa Rosada es un objetivo de seguridad nacional y advirtió que no se permitirá el reingreso de ningún acreditado hasta que la Justicia esclarezca el tema de los videos.

La medida fue respaldada por el propio Javier Milei, quien se refirió a los involucrados en términos durísimos a través de sus redes sociales. Por su parte, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y diversos referentes de la comunicación denunciaron la gravedad institucional del hecho, calificándolo como un ataque a la libertad de prensa y un apagón informativo inédito desde el retorno de la democracia. Al finalizar la jornada, la sala permanecía con las luces apagadas y los accesos bloqueados, sin un comunicado oficial que aclare el tiempo que durará la restricción.

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