La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires aprobó la Ley Ema, que establece medidas para prevenir y abordar el acoso y la violencia digital en las escuelas, y en la misma sesión convirtió en ley un proyecto que regula el uso de celulares y otras pantallas en las secundarias bonaerenses. Las normas alcanzan a los establecimientos de toda la provincia, incluidos los de Tandil, y apuntan a fortalecer la convivencia escolar y ordenar el uso de la tecnología en el aula.
Qué establece la Ley Ema
La norma incorpora contenidos obligatorios sobre consentimiento, privacidad, ciudadanía digital segura, uso crítico y responsable de la tecnología y derechos en entornos virtuales. También prevé la capacitación obligatoria de los docentes y la actualización de los protocolos de actuación ante situaciones concretas de violencia digital.
Además, amplía el concepto de violencia para incluir distintas formas de agresión en entornos virtuales: el ciberbullying, el hostigamiento, la difusión no consentida de material íntimo, la sextorsión, la pornovenganza y los discursos de odio misóginos. Su sanción se da en un contexto de preocupación por casos recientes de imágenes manipuladas con inteligencia artificial en los que aparecieron alumnas de distintas instituciones.
El origen de la ley
La iniciativa lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente de 15 años de Longchamps que murió por suicidio en agosto de 2024, después de que un video íntimo suyo se difundiera sin su consentimiento en el ámbito escolar. Su madre impulsó primero una guía de prevención, conocida como Guía Ema, y luego un proyecto legislativo elaborado junto con organizaciones y especialistas, que fue presentado en la Legislatura por una diputada del cuerpo. Tras la votación, se destacó el trabajo de esa madre por convertir su dolor en una herramienta de prevención.
Celulares: se pueden llevar, pero no usar en clase
La segunda norma regula el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas secundarias. Los estudiantes podrán llevar sus teléfonos a los establecimientos, pero no utilizarlos durante las horas de clase, con dos excepciones: cuando exista una finalidad pedagógica expresa y autorizada por el docente, o cuando responda a necesidades de salud del estudiante.
Con esta modificación, el nivel secundario se incorpora al régimen de la Ley provincial 15.534, que ya establecía restricciones para el uso de dispositivos en las escuelas primarias, con el objetivo de unificar criterios en ambos niveles.
Qué implica para las escuelas
Ambas medidas buscan combinar prevención y pautas claras: por un lado, educación y protocolos frente a la violencia digital; por el otro, límites al uso del celular durante la jornada escolar. Su aplicación en cada establecimiento dependerá de la reglamentación y de los protocolos que se definan, que deberán incorporar la capacitación docente y los nuevos contenidos previstos.




