El pedido del Sindicato de Trabajadores Municipales (STMT) para renovar anticipadamente el comodato de la Quinta Belén generó reparos en el Concejo Deliberante. El acuerdo que permite al gremio administrar el predio tiene vigencia hasta 2030, por lo que la solicitud plantea una discusión sobre la oportunidad de tomar ahora una decisión que todavía tiene varios años por delante.
El planteo sindical está vinculado con la intención de realizar obras y mejoras en el complejo recreativo ubicado sobre avenida Estrada, y la posibilidad de proyectar inversiones a largo plazo es uno de los argumentos utilizados para solicitar mayor previsibilidad respecto de la continuidad del comodato. Sin embargo, desde el ámbito legislativo consideraron que ese objetivo no necesariamente requiere anticipar la renovación del convenio.
El concejal del bloque Acción Tandilense – LLA, Federico Sánchez Chopa, señaló que el pedido llamó la atención precisamente por los tiempos involucrados. «Nos llamó un poco la atención la anticipación a la solicitud de renovación del comodato que todavía queda vigente hasta 2030”, sostuvo el edil.
La objeción no apunta a cuestionar la realización de obras en la Quinta Belén, sino a la necesidad de definir ahora la continuidad de un acuerdo que todavía tiene un horizonte de más de cuatro años.
Obras sí, renovación anticipada no
La discusión permite separar dos cuestiones que aparecen vinculadas en el pedido sindical: por un lado, la necesidad de mejorar la infraestructura del predio; por otro, la extensión anticipada del comodato.
Desde el Concejo reconocieron que las obras pueden ser importantes y necesarias para el complejo y que serán consideradas cuando llegue el momento de discutir la continuidad del acuerdo. El punto es que una eventual inversión no necesariamente obliga a resolver ahora la renovación del comodato. El convenio vigente ofrece todavía un plazo considerable para avanzar con mejoras y, al mismo tiempo, permite que una futura discusión sobre la continuidad del predio se realice cuando el vencimiento se encuentre más próximo.
Además, la Quinta Belén no constituye exclusivamente un espacio de uso sindical. El predio también recibe a vecinos y turistas que utilizan sus instalaciones, por lo que cualquier decisión sobre su administración tiene una dimensión que excede al vínculo entre el Municipio y el gremio.
Una decisión que puede esperar
El calendario político también forma parte de la discusión. Antes del vencimiento del comodato tendrá lugar la elección municipal de 2027, que definirá quién estará al frente del Ejecutivo durante el período siguiente.
En ese contexto, desde el Concejo consideran que no resulta razonable que la actual gestión avance ahora con una extensión que comprometa a una administración que todavía no fue elegida. La cuestión no pasa por desconocer las inversiones que puedan realizarse en el predio, sino por respetar los tiempos institucionales y evitar que una decisión de largo plazo se tome con demasiada anticipación.
El caso presenta, además, una diferencia con otros comodatos que también se encuentran bajo análisis, como el de Reinventar Tandil, cuyo vencimiento está previsto para 2029 y que responde a características y proyectos diferentes.
Por ahora, el pedido de renovación anticipada no avanzaría. La situación deja planteada una cuestión concreta: si el comodato de la Quinta Belén continúa vigente hasta 2030, la discusión sobre su renovación puede esperar. Las obras pueden planificarse, pero comprometer ahora a futuras gestiones requiere una justificación mayor que la sola intención de contar con previsibilidad.




