Inalcanzable en Dallas: Argentina venció a Austria, aseguró el primer puesto y Messi destrozó el récord histórico de los Mundiales

La Selección Argentina metió un pleno absoluto en el Dallas Stadium. En un encuentro de alta intensidad física y transiciones veloces, el campeón del mundo derrotó 2-0 a Austria por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026. Con este resultado, el combinado dirigido por Lionel Scaloni no solo abrochó su clasificación a la ronda de eliminación directa, sino que, de forma inesperada y prematura, se aseguró el primer puesto de la zona antes de disputar la última fecha de la fase de grupos.

La certeza matemática llegó en la madrugada texana gracias al resultado del otro partido del grupo: Argelia le dio vuelta el marcador a Jordania y le ganó por 2-1. Si los jordanos hubieran sostenido su victoria parcial, obligaban a la Argentina a rasguñar al menos un punto el próximo sábado. Sin embargo, el triunfo argelino dejó a la Albiceleste en la cima con 6 unidades, volviéndola inatrapable debido a la nueva regla de desempate olímpico que prioriza el resultado mano a mano frente a Austria, el único escolta que podría igualarla en puntos. Así, el cruce de cierre ante Jordania será una formalidad deportiva ideal para rotar el plantel.

Una noche de Récords Guinness: el olimpo absoluto del gol
El partido en el imponente estadio techado de Arlington será recordado por siempre como la noche en la que Lionel Messi reescribió las páginas más sagradas de las estadísticas de la FIFA. Con sus dos goles ante el conjunto europeo (a los 37 y 94 minutos), la Pulga acumula 5 gritos en lo que va del certamen y alcanzó la estratosférica cifra de 18 goles en Copas del Mundo.

De esta manera, el astro rosarino batió cuatro marcas validadas oficialmente por los Récords Guinness en una sola jornada:

-Superó al alemán Miroslav Klose, quien ostentaba el récord masculino con 16 anotaciones.

-Desbancó a la legendaria brasileña Marta, dueña del récord absoluto en cualquier categoría con 17 goles en Mundiales femeninos.

-Se transformó en el máximo artillero absoluto de la historia del torneo.

«Estamos presenciando la historia viva del deporte», sentenció la cuenta oficial de Guinness tras la homologación de las marcas, en la víspera del cumpleaños número 39 del capitán argentino.

La paradoja de los doce pasos
Curiosamente, antes de besar la gloria eterna, Messi debió transitar por el barro del error. Apenas iniciado el juego, a los 9 minutos, el VAR advirtió un claro penal sobre Lautaro Martínez. El ’10’ asumió la ejecución, pero tras una carrera dubitativa, desvió su remate por encima del palo izquierdo del arquero Alexander Schlager. Con este blooper, la Pulga sumó una marca agridulce en su currículum: se convirtió en el futbolista con más penales fallados en la historia de los Mundiales (tres en total), superando las frustraciones previas ante Islandia en 2018 y Polonia en 2022.

Control táctico bajo el aire acondicionado de Texas
En lo estrictamente futbolístico, el plan de Lionel Scaloni funcionó a la perfección para adormecer el vértigo vertical que proponía Austria al estilo de la Champions League. Con el ingreso de Nahuel Molina por el lesionado Montiel y la ratificación de Thiago Almada de arranque, Argentina se dedicó a amasar el balón en la mitad de la cancha con el pie calibrado de Enzo Fernández, Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister.

El desahogo del 1-0 llegó tras una genialidad colectiva en la que Almada funcionó como facilitador imprescindible, abriendo una pelota y dejándola pasar entre sus piernas dentro del área para que Messi fusilara de zurda. Desde allí, el monólogo argentino fue absoluto ante una Austria que extrañó el despliegue de su capitán David Alaba —reemplazado a la hora de juego por fatiga articular— y que apenas pudo inquietar el arco custodiado por el «Dibu» Martínez con un solo disparo directo en los 90 minutos.

Sobre el cierre del partido, ya en tiempo de descuento y con el equipo volcado a defender la ventaja, un rechazo corto de la defensa austríaca le quedó servido al genio rosarino, quien definió con rabia y decretó el 2-0 definitivo para desatar el delirio de la marea albiceleste en las tribunas. La Scaloneta cumplió con los deberes, mandó un mensaje de autoridad al resto de las potencias mundiales y ahora espera con absoluta tranquilidad en la llave de los 16 de final.

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