El sistema de transporte público de Tandil atraviesa una crisis terminal que ha llevado a los prestadores a proponer cambios drásticos para garantizar la supervivencia del servicio. El presidente de la Cámara de Transporte, Daniel Albanese, presentó ante el Concejo Deliberante un plan de emergencia que contempla una readecuación de las frecuencias, ajustando los horarios de paso de los colectivos en función de la tasa de uso actual. Según explicaron desde la entidad, esta medida busca optimizar los recursos ante la falta de una actualización tarifaria que cubra los costos reales y el retiro sistemático de los aportes estatales. Aunque el ajuste implicará que los usuarios deban esperar entre cuatro y cinco minutos más en las paradas, los empresarios aseguran que es la única forma de evitar que el sistema deje de funcionar definitivamente.
La gravedad del escenario fue ratificada desde el arco político por el concejal de Fuerza Patria, Marcelo Valle, quien advirtió que el transporte público en la ciudad se encuentra en «riesgo de extinción». Para el edil, el problema excede la discusión puntual por el valor del boleto, que las empresas pretenden llevar por encima de los 2.400 pesos, y radica en la ausencia de una política nacional que sostenga el sistema. Con una caída del 15 por ciento en la demanda de pasajeros en el último año y un incremento constante en los insumos, el sistema se encamina hacia un punto de quiebre donde la tarifa se vuelve impagable para el trabajador y el servicio se vuelve inviable para las empresas.
En este marco, la Cámara de Transporte elevó reclamos específicos a los distintos bloques del Concejo Deliberante para que gestionen soluciones ante sus respectivas administraciones. A los representantes de La Libertad Avanza les solicitaron la restitución del Fondo Compensador nacional, que representaría un auxilio de 230 millones de pesos mensuales para la ciudad, mientras que a los ediles de Fuerza Patria les reclamaron por la actualización de los subsidios provinciales.
La situación obliga ahora a los concejales a evaluar una reforma integral del esquema de transporte local, que podría incluir una revisión de los pliegos de concesión y de los recorridos vigentes. Tanto los empresarios como los legisladores coinciden en que el modelo actual fue diseñado para un contexto de Estado presente que ya no existe, y que sin una intervención urgente de los tres niveles de gobierno, el colectivo dejará de ser una opción viable para los más de 55 mil tandilenses que dependen de él diariamente.




