El 2025 bajó la persiana con una herida abierta en el mercado de trabajo. Según el último informe del INDEC, la desocupación pegó un salto importante y se ubicó en el 7,5% al cierre del cuarto trimestre. Esto representa un aumento de 1,1 puntos respecto al año anterior, lo que significa que hoy hay más de 3 millones de personas en todo el país que buscan laburo y no lo encuentran.
Más gente en la calle, menos puestos
El fenómeno tiene una doble cara perversa: por un lado, la tasa de actividad subió al 48,6%, lo que indica que más gente salió a buscar mango por la crisis; pero por el otro, la tasa de empleo cayó al 45%. El mercado simplemente no está absorbiendo a los nuevos buscadores, generando un excedente de más de 200 mil nuevos desocupados en apenas un año.
Los jóvenes y el GBA, en la línea de fuego
Como suele pasar en las crisis, el ajuste no es parejo. Los más castigados son los jóvenes de entre 14 y 29 años, donde el desempleo subió más de 3 puntos. Si sos mujer y joven, la situación es todavía más cuesta arriba.
Geográficamente, el mapa del desempleo se tiñe de rojo en el Conurbano (GBA), Mar del Plata y el Gran La Plata, donde la desocupación ya coquetea con los dos dígitos, alcanzando un preocupante 9,5%.
El refugio de la informalidad y el subempleo
Pero el problema no es solo el que no tiene nada, sino el que tiene un laburo que no le alcanza. La presión sobre el mercado laboral llegó al 30%: hoy, casi 1 de cada 3 trabajadores activos está buscando otro empleo o más horas porque con lo que gana no llega a fin de mes.
A esto se le suma una informalidad persistente en sectores como la construcción y el comercio, donde el trabajador queda totalmente desprotegido, sin aportes ni obra social, en un contexto donde el cierre de empresas (más de 22.000 en la era Milei) sigue destruyendo el tejido del empleo formal.



