Tensión sanitaria: la OMS pide que Argentina reconsidere su salida tras el brote de Hantavirus

En medio de una crisis sanitaria que escaló de regional a internacional, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, instó a la Argentina y a Estados Unidos a «reconsiderar» su salida del organismo. El pedido llega tras confirmarse un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, que zarpó de Ushuaia el pasado 1 de abril y ya ha dejado un saldo de cinco casos confirmados y tres fallecidos.

La salida de la Argentina, impulsada por la gestión de Javier Milei en sintonía con la administración de Donald Trump, se hizo efectiva el mes pasado bajo el argumento de que las directrices del organismo durante la pandemia de Covid-19 fueron «ruinosas» y basadas en «influencia política» más que en ciencia. Sin embargo, para Tedros, este brote es la prueba de que los virus no respetan fronteras ni ideologías. «La seguridad sanitaria necesita universalidad; cualquier espacio que no esté cubierto beneficia al virus», advirtió el funcionario desde Ginebra.

El foco del brote: la cepa «Andes»
La preocupación de la OMS radica en que se identificó la variante Andes Sur, la única cepa de hantavirus con transmisión comprobada de persona a persona. El buque, que actualmente navega hacia las Islas Canarias, activó alertas en 12 países debido a pasajeros que desembarcaron en escalas previas, como la isla de Santa Elena.

La respuesta de Argentina: «cooperación sí, subordinación no»
Pese al pedido de la OMS, la administración libertaria se mantuvo firme en su postura soberana. A través de un comunicado del Ministerio de Salud de la Nación, el Gobierno ratificó que la Argentina no necesita pertenecer al organismo para trabajar con otros países. De hecho, el país enviará 2.500 kits de diagnóstico a laboratorios extranjeros para colaborar con la contención del brote.

«La OMS vuelve a anteponer la política a la evidencia e intenta usar un evento sanitario extraordinario para condicionar una decisión soberana», fustigó la cartera de Salud.

Para el Gobierno argentino, la colaboración técnica puede sostenerse de forma independiente o a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), sin que ello implique «resignar la potestad de definir sus propias decisiones sanitarias».

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