La última encuesta a empresarios de la industria manufacturera traza un panorama sombrío. En Mendoza la industria y el agro arrastran la caída.
La última Encuesta de Tendencia de Negocios de la Industria Manufacturera difundida por el INDEC reveló un fuerte deterioro en las expectativas del sector al inicio de 2026, con eje en la caída de la demanda interna y el freno en la contratación de personal. El diagnóstico también alcanza a Mendoza, que replica a escala provincial la contracción registrada a nivel nacional.
El 53,5% de los industriales identificó a la insuficiencia de la demanda interna como el principal obstáculo para crecer, muy por encima de otros factores como la competencia de importados (11,7%) o la escasez de insumos (5,5%). En la evaluación de la cartera de pedidos, el 52,4% afirmó que las órdenes están por debajo de lo normal y apenas el 2,6% las consideró superiores, con un balance negativo de -49,8%, reflejo de un mercado doméstico debilitado.
En materia laboral, las expectativas son mayormente defensivas. Para el trimestre febrero-abril de 2026, el 80% de las empresas no prevé cambios en su plantilla, el 15,7% anticipa recortes y solo el 4,3% proyecta incorporaciones. El balance de -11,3% confirma que el empleo industrial tenderá a la contracción. También se espera una reducción en las horas trabajadas: 17,1% estima menos carga horaria, frente a un 8,2% que prevé aumentos.
El clima empresarial acompaña ese panorama. El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -20,1% en enero, prolongando el pesimismo del año anterior. Si bien las exportaciones muestran un leve saldo positivo en expectativas futuras (7,9%), los industriales admiten que no alcanzan para compensar la debilidad del consumo interno.
En Mendoza, los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino y del Centro de Economia Politica Argentina confirman una caída del empleo asalariado privado, retrocesos en la construcción y la industria manufacturera, y pérdida de empleadores. A ello se suma la crisis en la vitivinicultura, donde la cadena de pagos se encuentra tensionada en uno de los sectores clave para la economía provincial.
El informe deja un mensaje claro: sin recuperación del consumo interno, la industria no prevé expandir producción ni generar empleo en el corto plazo. El foco empresarial está puesto en resistir más que en crecer, en un contexto de incertidumbre macroeconómica y demanda deprimida.



