Victoria Granatto y el lado b del éxito deportivo argentino: clubes que sostienen y un ENARD en crisis

Tras consagrarse campeona del mundo con Las Leonas en Países Bajos, la integrante del seleccionado argentino fue entrevistada en Gelatina y puso el valor el rol de los clubes como sostén de las trayectorias deportivas. También advirtió sobre la crisis presupuestaria que atraviesan los deportistas de representación nacional: manifestó atrasos en las becas, deserción por necesidad laboral y cuestionó las lecturas partidarias sobre el reclamo.

Victoria Granatto visibilizó la brecha entre los logros internacionales y las condiciones cotidianas en las que se sostiene el alto rendimiento en el país, apuntando directamente a la pérdida de capacidad operativa del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD). En este sentido, puso en valor el rol del ENARD para su generación, que permitió que se dedicaran con exclusividad al alto rendimiento, en tanto hasta ese momento «era por el pancho y la coca, y por amor a la camiseta, las chicas tenían que trabajar y organizarse. Hoy nosotras nos dedicamos excluviamente a esto gracias al ENARD».

«Lo que hace distinto a la Argentina es todo ese entramado de personas que hace que estemos donde estemos», manifestó la Leona, poniendo en valor el rol no solo deportivo sino también social que tienen los clubes en nuestro país. Y agregó la necesidad de dejar de romantizar la garra que tanto deportistas como su entorno familiar ponen para sostenerse: «Es tan difícil ser deportista de alto rendimiento que es una garra. Sí, pero no queremos romantizarlo; no queremos que sea así».

Becas insuficientes y ausencias en el CENAR

El diagnóstico de la deportista fue contundente al describir la realidad económica que enfrentan las figuras de la Selección Mayor. A pesar de representar la máxima estructura de apoyo público desde su creación en 2010, el sistema actual muestra signos de agotamiento que impactan de lleno en las rutinas de preparación. En este sentido, la jugadora reveló que gran parte del plantel almuerza en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) porque el monto de las becas no alcanza para cubrir dos comidas diarias de forma particular y señaló irregularidades operativas en las liquidaciones: «Este año fue un año muy difícil también porque hubo mucha irregularidad en los pagos, y era veintipico del mes y no habíamos cobrado todavía».

Asimismo, describió un panorama desolador al citar el testimonio de un personal del comedor del CENAR, quien confirmó una drástica caída en la concurrencia debido a deportistas que abandonan la actividad competitiva para incorporarse al mercado laboral. «Unos días de viajar estábamos comiendo con las chicas y yo hablo con el que está en el comedor del CENARD, que está hace 25 años ahí, y le digo ‘qué tranquilo que está hoy, ¿no?’ Y me dice: ‘está vacío. Hace un montón que está vacío’. Y eso son deportistas que no están yendo a entrenar; y son deportistas que dejaron de competir y dejaron de entrenarse porque tuvieron que salir a laburar».

En este sentido, Granatto expresó que «Si bien el ENARD es nuestro refugio, porque antes no había nada, creo que hoy en día no está a la altura de lo que demanda el alto rendimiento».

La crítica al discurso «romántico» y las tensiones políticas

En su análisis, Granatto rechazó las narrativas que apelan al «esfuerzo heroico» o a la «garra» para justificar la falta de recursos, señalando que esa romantización termina por encubrir la ausencia de planificación y la desprotección estatal.

Asimismo, cuestionó las agresiones vertidas en redes sociales, donde se buscó encasillar su reclamo bajo consignas partidarias. En esa línea, remarcó la contradicción de los sectores políticos que celebran públicamente los triunfos de la representación nacional pero desatienden el financiamiento de la infraestructura que los hace posibles.

Un debate pendiente sobre las políticas de Estado

La postura planteada abre una discusión de fondo sobre la continuidad del modelo deportivo argentino. Como graduada en educación física y especialista en políticas públicas, la atleta insistió en que el alto rendimiento es apenas el tramo final de un sistema que requiere financiamiento continuo para garantizar el deporte como un derecho fundamental.

El testimonio de una de las figuras consagradas del hockey nacional deja al descubierto que la política deportiva nacional exige reformas urgentes en la gestión presupuestaria, el sostén a los atletas del interior y la consolidación de un esquema que no dependa del sacrificio individual para alcanzar el éxito internacional.

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