El Municipio de Tandil ingresó esta semana en la etapa definitoria de las obras para reabrir el esperado Punto Limpio Centro en su nueva ubicación de Rivadavia 250, un paso clave para reactivar el reciclaje en el radio céntrico de la ciudad tras casi 10 meses de parate provocado por la venta del anterior predio de avenida Santamarina. Las cuadrillas locales ya se encuentran trabajando en el arreglo de las veredas y en la puesta a punto final del terreno, por lo que la comuna estima anunciar la fecha oficial de inauguración durante la próxima semana si el clima acompaña.
De terreno descuidado a un polo sustentable
El nuevo diseño del Punto Limpio Centro fue pensado desde cero bajo el concepto de la economía circular, transformando un lote que estaba totalmente abandonado en un espacio amigable con el medioambiente. Actualmente, el predio cuenta con dos grandes contenedores recuperados —uno de ellos donado por una empresa local— que ya fueron reacondicionados, pintados de gris y adaptados con las aberturas correspondientes para recibir los materiales reciclables de los vecinos.
El proyecto también incluye varias novedades que le cambian la cara a la cuadra:
Energía limpia: siguiendo la filosofía ecológica del programa, todo el predio se abastecerá de forma autónoma mediante paneles de energía solar.
Plaza de juegos: en el sector delantero se construyó una pequeña plazoleta infantil con estructuras y juegos totalmente recuperados, un desarrollo que contó con el apoyo de empresas ligadas al cuidado ambiental.
Arte urbano: el área de Cultura y Educación de la comuna intervino una de las paredes laterales a través del programa Pinturas Urbanas, dejando listo un gran mural con plantas, el logo de reciclaje y la inscripción «Punto Limpio».
Los detalles del acuerdo y el alivio para los vecinos
Llegar a este punto de la obra requirió de una larga ingeniería administrativa. Tras el cierre de la sede de Santamarina 450 en agosto de 2025, el Gobierno Local firmó en octubre un contrato de comodato gratuito por dos años con la firma ATDS S.A., dueña del terreno de la calle Rivadavia. A partir de ese acuerdo, el Municipio se hizo cargo de toda la inversión en infraestructura, las mejoras de seguridad, las pólizas de las maquinarias de compactación y el pago de las tasas correspondientes.
La reactivación del lugar también trae alivio para los frentistas de la zona. Hace un tiempo, un contenedor abandonado en el lote había generado quejas vecinales por cuestiones de mantenimiento y seguridad, ya que los vecinos temían que facilitara el ingreso de extraños a las viviendas. Con la iluminación, el flujo diario de vecinos que van a reciclar y el compromiso del Municipio de mantener la seguridad del predio, la alarma vecinal quedó totalmente desactivada, abriendo paso a un nuevo punto verde en el corazón de Tandil.




