La escena cultural de Tandil organiza el festival solidario «Voces que unen» para el próximo domingo 21 de junio. La propuesta busca recaudar fondos para el docente Gastón Valdez, víctima de violencia escolar, y generar un espacio comunitario de diálogo y reflexión.
La grave agresión física sufrida semanas atrás por el profesor Gastón Valdez a manos de uno de sus estudiantes no solo encendió las alarmas en el ámbito educativo de Tandil, sino que también caló hondo en la sensibilidad de los hacedores culturales locales. Frente a este doloroso episodio, un nutrido grupo de músicos, periodistas y artistas de la ciudad decidió ponerse al frente de una respuesta colectiva. El resultado es «Voces que unen», un festival solidario que fusionará el arte regional con un urgente espacio de debate social.
El encuentro se desarrollará el próximo domingo 21 de junio, a partir de las 16:00, en las instalaciones del Salón Danés (Rodríguez 282). Detrás de la gestión de esta movilización comunitaria se encuentran Agustín Coronel y Pablo Zeme, integrantes de la agrupación Último Bondi a Sans Souci. Los organizadores concibieron el evento no solo como una vía indispensable de asistencia económica para el tratamiento y la recuperación del docente afectado, sino fundamentalmente como una trinchera de reflexión para interpelar los modos de convivencia vigentes dentro de las aulas y repensar colectivamente las dinámicas de contención institucional.
La jornada contará con la conducción de Manu González Acosta y Georgina Bruno, quienes irán entrelazando una variada grilla de expresiones sonoras de nuestra ciudad. Sobre el escenario se darán cita destacados talentos como Proyecto Mondo, Verónica García, Manu María, Alexander Echandia, Colo Román, María Eugenia Alessi, Bombaclay y Ro Sosa. En tanto, el broche de oro de la velada promete una alta carga de emotividad a través de una presentación colectiva coordinada por el músico Batt Pedrazza, donde los artistas confluirán en un mensaje unificado de resiliencia y respaldo hacia el trabajador agredido.
Además del apoyo directo orientado a Valdez, el festival multiplicará su impacto solidario de forma transversal. A lo largo de la tarde, la organización montará un puesto receptor para recolectar alimentos no perecederos, los cuales serán destinados de forma íntegra al Banco de Alimentos de Tandil para colaborar con el sostenimiento de comedores y familias de la región. De este modo, la convocatoria apela a la empatía histórica de los vecinos serranos, invitándolos a asistir con puntualidad para transformar un hecho traumático en una jornada de reconstrucción y lazo comunitario a través de la música.




