El Gobierno nacional oficializó el desplazamiento de Carlos Frugoni, quien se desempeñaba como secretario de Coordinación de Infraestructura en el Ministerio de Economía, tras detectarse que poseía al menos siete propiedades y dos sociedades comerciales en Estados Unidos que no fueron declaradas ante la Oficina Anticorrupción (OA) ni la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La salida del funcionario generó versiones cruzadas dentro del Poder Ejecutivo. Mientras que voceros de la Presidencia calificaron el hecho como un despido fulminante, desde el Palacio de Hacienda se informó que Frugoni presentó su renuncia ante el ministro Luis Caputo para enfocarse en aclarar su situación patrimonial. El propio Frugoni reconoció públicamente haber cometido un «error» al no registrar dichos activos ante el fisco argentino.
La investigación que precipitó su caída verificó que el funcionario controlaba las sociedades Genova LLC y Wika LLC, constituidas en Delaware, las cuales habrían sido utilizadas para administrar inmuebles en Florida con valores que oscilan entre los 140.000 y 310.000 dólares. Entre los hallazgos documentales, se identificó un departamento en South Palm Beach cuyo domicilio postal declarado coincidía con la sede del club Newman en Benavídez, institución de la cual Frugoni es exalumno y ex empleado.
En un rápido movimiento de fichas, el ministro Caputo designó como sucesor a Fernando Herrmann, arquitecto que hasta el momento lideraba la Secretaría de Transporte. El lugar vacante dejado por Herrmann en Transporte será ocupado por Mariano Plencovich, quien ya cuenta con experiencia previa en el área como subsecretario hasta el año 2025.
Este desplazamiento ocurre en una semana de alta sensibilidad política para la administración de Javier Milei. El miércoles 29 de abril, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, deberá presentarse ante la Cámara de Diputados para brindar su primer informe de gestión y responder más de 2.100 preguntas de la oposición. Entre los cuestionamientos que enfrentará Adorni se encuentran, precisamente, pedidos de explicaciones sobre su propia evolución patrimonial y la adquisición de inmuebles, aunque el Gobierno ha buscado diferenciar tajantemente ambos casos, alegando que lo de Frugoni estaba «comprobado» mientras que lo del jefe de Gabinete son «especulaciones».
Como parte de la estrategia de blindaje oficial, el presidente Javier Milei tiene previsto asistir al Congreso para acompañar a Adorni durante la sesión, un gesto inusual que busca reafirmar su confianza en el ministro coordinador en medio de las investigaciones judiciales en curso.




