Sin director y sin respuestas, PAMI Tandil atraviesa su crisis más profunda en décadas. Los referentes Cecilia Martens y Pablo Gorini advierten que no se puede brindar calidad en los servicios a bajo precio, y cuestionan la ausencia de referentes con quien dialogar.
Lo que comenzó como un reclamo técnico por la resolución 1107 del PAMI detonó en un conflicto social y político que pone a Tandil en el centro de la escena. El histórico paro de 72 horas de los médicos de cabecera (el primero en 30 años) no solo expuso un recorte del 52,4% en los ingresos de los profesionales, sino que dejó al desnudo un vacío de poder local: hoy la oficina de PAMI Tandil no tiene director y los referentes de La Libertad Avanza en la ciudad no aparecen para dar respuestas.
El dardo de los médicos: «una medicina barata no es lo que merecen los afiliados»
El doctor Pablo Gorini, delegado de Appamia, fue lapidario al describir el nuevo esquema de pago implementado por el Gobierno Nacional. Al eliminar el pago por consultas específicas y «licuar» todo en una cápita fija, el sistema se volvió, según sus palabras, «perverso». Para los 30 médicos de cabecera que quedan en Tandil para atender a 28.000 afiliados, la situación es insostenible: «de mínima, desaparecieron 1,5 millones de ingresos para cada médico. Se van a quedar con los afiliados golpeándoles la puerta», advirtió Gorini, señalando que el sistema informático apenas funciona y la carga de datos es «una tortura crónica».
Acefalía en la UGL: de Corbetta al vacío total
La crisis sanitaria en Tandil tiene un agravante político. Desde que Martiniano Corbetta (quien formaba parte del equipo de Gonzalo Santamarina) dejó su cargo para asumir como concejal, la dirección del PAMI Tandil quedó acéfala.
Hoy, los trámites y autorizaciones críticas deben derivarse a Mar del Plata, una ciudad que ya está colapsada. La falta de un interlocutor local es el principal reclamo de los profesionales y de las autoridades de salud municipales. Cecilia Martens, presidenta del Sistema Integrado de Salud Pública, calificó la situación como «muy preocupante» y remarcó que la falta de un director designado impide cualquier instancia de diálogo para resolver el conflicto.
¿Dónde está la representación libertaria local? El silencio de Santamarina y Corbetta
Mientras los jubilados de Vela y Gardey se quedan sin prestaciones y los especialistas (como neurólogos o reumatólogos) brillan por su ausencia, la mirada se posa sobre Gonzalo Santamarina, principal referente del Gobierno de Javier Milei en Tandil. El silencio del sector libertario ante el paro y la falta de designación de autoridades es leído por los médicos y el sistema de salud local como un abandono de gestión.
Para Martens, el impacto de las medidas de Milei en el PAMI termina golpeando directamente al Hospital Municipal. «El municipio termina absorbiendo demandas que no le corresponden», afirmó la funcionaria, denunciando también el recorte en el Plan Remediar y la deuda de las obras sociales que ya ronda los 3.500 millones de pesos.
La conclusión de los profesionales es clara: mientras el presupuesto nacional parece priorizar áreas como Inteligencia, la salud de los jubilados tandilenses se «apaga».



