Triaca presentó su renuncia como secretario de Trabajo

Intervino sindicatos, fogoneó paritarias a la baja, respaldó despidos masivos en el Estado y el sector privado, sembró discordia entre la dirigencia gremial, despidió con insultos a una empleada que tenía en negro, promovió multas millonarias contra los sindicatos más críticos al Gobierno y ahora se va. Jorge Triaca hijo, el secretario de Trabajo, presentó su renuncia al cargo al que había ingresado como ministro del “mejor equipo de los últimos 50 años”. La dimisión será publicada mañana en el Boletín Oficial, aunque se va a hacer efectiva a principios de diciembre.

Sacudido por el revés de la Corte Suprema que cuestionó su avanzada contra un sindicado, devaluado por la baja de rango del ministerio que encabezó durante dos años y medio y jaqueado desde el advenimiento del ministro Dante Sica como principal interlocutor con la CGT, Triaca adelantó la decisión que tenía previsto tomar en diciembre y mañana dará a conocer los motivos por los cuales optó por salirse ahora.

No era un tema del que no se supiera nada. Los rumores comenzaron se multiplicaron la semana pasada y el propio Sica habló al respecto durante una conferencia en la que se le consultó sobre la salida de Triaca. “Por el momento” sigue en el cargo, dijo. El propio entorno del ex titular de la cartera laboral ni se molestaba en desmentirlo.

El 2018 no fue un año bueno para el hijo del ex ministro de Trabajo durante el menemismo, también llamado Jorge Triaca. En enero se conoció un audio de WhatSapp en el que despedía con insultos a su casera, Sandra Heredia, a quien tuvo desde años contratada en negro: “Sandra, no vengas, eh. No vengas porque te voy a mandar a la concha de tu madre. Sos una pelotuda”, le dijo.

Luego de dar a conocer ese audio, Heredia reveló que su patrón también le había dado un puesto en el SOMU, Sindicato de Obreros Marítimos que él había intervenido y tenía bajo su control. A esa revelación le siguieron otras que devinieron en una denuncia panel contra Triaca por presunto desvío de fondos de esa entidad gremial. Todo a contramano del pregón de Cambiemos contra la corrupción sindical.

El escándalo por la casera no fue suficiente motivo para que el presidente Mauricio Macri lo sacara del cargo. Por el contrario, salió a ratificarlo.

El último hecho que lo sentó en el banco de suplentes tuvo que ver con las declaraciones juradas de los sindicalistas. El tema, sostienen algunos sindicalistas, como el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, fue prenda de negociación con la CGT la semana pasada. Carrió apunta a que se avance en investigar el patrimonio de los dirigentes sindicales e identifica a Triaca como un obstáculo en su camino.

La relación de Triaca con los gremios ya estaba dañada. En la última semana, su participación en la discusión con la CGT por el bono de 5 mil pesos fue marginal. Esa negociación fue clave para la administración de Cambiemos y fue encabezada por Sica y sus asesores.

Página12

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