Cambiemos planea un “Megacanje” como el que hizo Sturzenegger en el 2000

Son los mismos protagonistas pero en diferentes cargos. Las soluciones, son también las mismas, pero con las Lebac. Es de esperar que los resultados sean similares al desaguisado que en 2003 termino con el default de la deuda. Ahora el Banco Central busca como salir de la encerrona de las Letras con otros títulos de mayor plazo.

El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, protagonista del Megacanje del año 2000, que terminó en el nefasto corralito del año siguiente y se llevó puesto a Fernando de la Rua, busca ahora la forma de salir de la bomba de tiempo que creó con las Letras del Banco Central (Lebacs).

En el 2000, la Argentina obtuvo un paquete de u$s 40.000 millones de organismos internacionales llamado “blindaje financiero” que se complementó con el “Megacanje” de deuda, que fue la refinanciación externa que terminó en el default.

Ahora, con las Lebacs por encima de lo que el propio Gobierno esperaba, el mismo protagonista de aquellas iniciativas, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, busca la forma de desarmar el monstruo que el mismo creó.

Las Lebacs ya son más del 104% de la Base Monetaria y representan el 8,5% del PBI, son 830 mil millones de letras que cada vez son más caras de financiar y que de no hacerlo podrían ir directo al dólar provocando una fuerte devaluación o, en su defecto podrían acelerar el proceso inflacionario, dado que son el resultado de la esterilización de la emisión monetaria excedente con la que se asiste al Tesoro Nacional, ante el cada vez más creciente déficit fiscal.

Por ello, al tratarse de letras de origen fiscal, el BCRA busca llevar adelante un Megacanje de Lebacs por otro tipo de títulos, como Letras de vencimiento largo, Boden o bonos mediante un swap.

El plan del equipo de Sturzenegger para refinanciar esa deuda, busca ganar tiempo para que las áreas de Luís Caputo y Nicolas Dujovne puedan bajar el creciente déficit fiscal. El problema, es que esta “compra de tiempo” para que las carteras de Hacienda y Finanzas reordenen las cuentas, chocaría con la intención de Mauricio Macri de mantener alto el gasto de cara al año electoral.

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