Lula da Silva ganó el balotaje en Brasil y consiguió su cuarto mandato

Luiz Inácio Lula da Silva se impuso este domingo en la segunda vuelta presidencial frente a Flávio Bolsonaro, con el 51,76% de los votos contra el 48,24%, y logró un cuarto mandato al frente del país. Con el escrutinio casi completo, el presidente reunió 64.136.514 votos contra 59.767.869 de su rival, una diferencia de más de 4,3 millones. Bolsonaro anunció que solicitará la anulación de la elección y sostuvo que no puede reconocer el resultado. El ganador asumirá el 5 de enero de 2027.

Un resultado que revirtió la primera vuelta

La victoria de Lula tiene una particularidad: en la primera vuelta del 4 de octubre había quedado segundo, con el 45,1% frente al 47% de Bolsonaro. Según la prensa brasileña y las agencias, desde el regreso de las elecciones presidenciales directas en 1989 el candidato que encabezó la primera ronda siempre terminó llegando al Palacio del Planalto, algo que esta vez no ocurrió. El mandatario aumentó en más de 10 millones de votos su caudal entre ambas vueltas y ganó con amplitud en el Nordeste y también en Minas Gerais, un estado clave donde su rival había cerrado la campaña y lo había superado en la primera vuelta.

La elección tuvo un tramo de incertidumbre. Tras las denuncias del oficialismo por dificultades para votar en San Pablo y Salvador de Bahía, vinculadas sobre todo con la falta de transporte, un ministro del Supremo Tribunal Federal concedió una prórroga de dos horas para el cierre de las urnas, lo que provocó la suspensión momentánea del escrutinio. Desde el PT cuestionaron que el pedido de extensión demoró horas en resolverse en la justicia electoral, mientras que desde el Partido Liberal criticaron lo que consideraron una intervención excesiva de algunos magistrados. El conteo se reanudó con resultados muy parejos: Bolsonaro llegó a pasar al frente por algunos minutos, hasta que Lula retomó la delantera y la consolidó.

Con la voz quebrada, Lula agradeció a la militancia y a los votantes, destacó que esta fue la elección con menos abstenciones y votos nulos de la historia del país y presentó el resultado como una derrota del negacionismo y una defensa de la democracia, con un reconocimiento especial al protagonismo de los jóvenes.

La segunda vuelta se disputó en un clima de alta polarización. Lula centró su campaña en los derechos sociales, la inversión pública, la seguridad basada en inteligencia y el control de la deforestación amazónica, y lanzó medidas como un aumento del 15% en Bolsa Família y propuestas en materia de transporte gratuito los fines de semana. Bolsonaro, por su parte, prometió cambios en un escenario atravesado por el aumento del costo de vida y la inseguridad. Ambos respaldaron la reducción de la semana laboral de seis a cinco días, aprobada por el Congreso diez días antes del balotaje.

Qué cambia en la región

El resultado también tiene impacto en la relación de Brasil con Estados Unidos, China, Europa, el Mercosur y los BRICS, y en particular para la Argentina, de la que Brasil es un socio comercial clave. Durante su gestión, Lula impulsó el multilateralismo, la integración regional y la autonomía frente a las grandes potencias. En 2025, el gobierno de Donald Trump había impuesto aranceles de hasta 50% a determinados productos brasileños y los había vinculado con el proceso judicial contra Jair Bolsonaro. Con el pedido de anulación anunciado por el candidato derrotado, la atención estará ahora puesta en cómo avanza esa presentación y en cómo se desarrolla la transición hasta enero.

Relacionado