Un informe advierte la pérdida de 36.000 empleos y el cierre de más de 6.900 empresas en el país desde la aplicación de la Reforma Laboral

El relevamiento del Instituto Argentina Grande (IAG) señala que las medidas de flexibilización no lograrán reactivar la contratación formal. En Tandil, el enfriamiento de la actividad nacional impacta de lleno: se registran más de 800 bajas comerciales desde 2025 y crecen los locales vacíos en el centro.

Los primeros balances sobre la aplicación de la Ley de Modernización Laboral reabren el debate sobre la efectividad de las medidas de flexibilización para dinamizar el empleo. De acuerdo con el primer informe del Monitor de la Reforma Laboral , elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG), desde la sanción de la norma se perdieron 36.000 puestos de trabajo formales y cerraron 6.905 empresas en la Argentina. El diagnóstico confirma que la contracción económica pesa más que los cambios normativos, un escenario que repercute con fuerza en ciudades intermedias como Tandil.

El estudio pone en evidencia que el freno de la actividad productiva continúa condicionando al empleo registrado, un fenómeno que en el interior bonaerense golpea al comercio minorista, las industrias manufactureras y los servicios principalmente PyME.

Caída acumulada y mayor impacto en las pequeñas empresas
El informe de IAG advierte que la pérdida de puestos formales responde a una tendencia previa: el sector privado acumula 13 meses consecutivos de contracción, alcanzando una baja acumulada de 241.200 empleos durante la actual gestión nacional.

Para las economías locales, el dato más crítico radica en la escala de las unidades productivas afectadas:

El 47% de los cierres de empresas registradas en el país correspondió a establecimientos de hasta 100 trabajadores.

Las pequeñas firmas de 1 a 10 empleados sufrieron un recorte del -6,8% en su dotación.
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A nivel sectorial, la destrucción de empresas se concentró en actividades clave para la dinámica económica regional:

Comercio: -8.758 empresas
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Transporte y almacenamiento: -6.915 empresas
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Industria: -4.158 empresas
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Los límites de los incentivos y el salto de la informalidad
Al analizar las herramientas centrales de la reforma —como la extensión del período de prueba y la implementación del banco de horas—, el informe concluye que estos instrumentos no actuaron como motor de contratación. Desde el IAG señalan que «el aumento de los meses de prueba y el banco de horas no parecen haber sido suficiente ‘incentivo’ para que el sector privado contrate bajo este nuevo esquema legal» .

Como resultado, la tasa de ingreso de nuevos trabajadores al mercado formal cayó a un piso del 1,6% sobre el total de ocupados, provocando un desplazamiento directo hacia la precarización:

Desocupación: 7,9%
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Subocupación: 11,5%
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Informalidad laboral: 45% (el registro más alto en la serie histórica de la Encuesta Permanente de Hogares).
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Actualmente, más de 6 millones de personas trabajan en la informalidad a nivel nacional. Solo en el último año se sumaron 348.000 trabajadores no registrados, empujados principalmente por el cuentapropismo y tareas de subsistencia.

Pérdida del poder adquisitivo
El cuadro laboral se completa con el deterioro del salario real. El informe precisa que el salario privado registrado acumula caída una real del 3,7% frente a la inflación en comparación con el promedio de multas de 2023 (cifra que escala al 8% si se toma la actualización del IPC sin el empalme oficial). En el sector público nacional, en tanto, la pérdida del poder de compra alcanzó el 37,8% en el mismo período.

El reflejo en Tandil: más de 800 cierres comerciales y vacancia prolongada
Las cifras nacionales encuentran una estimación concreta en el entramado económico local. Según registros del Municipio de Tandil y relevamientos del sector comercial, desde 2025 a la fecha se formalizaron más de 800 bajas comerciales en la ciudad: 521 cierres durante 2025 y casi 300 en lo que va de 2026.

La retracción del consumo —donde un 41% de los comercios relevados por entidades locales reportó caídas en su facturación—, sumada a la presión de alquileres y servicios públicos, modificó el paisaje del microcentro. A diferencia de otros ciclos económicos donde un local cerrado era ocupado rápidamente, hoy proliferan las persianas bajas por períodos prolongados en arterias neurálgicas como la calle Rodríguez.

En este contexto de menor actividad interna, las herramientas de la reforma tampoco muestran impacto en la plaza local: más del 70% de las firmas comerciales de Tandil afirma no tener previsiones de incorporación personal en el mediano plazo , lo que neutraliza los incentivos normativos frente a un mercado retraído.

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