La Asociación Mutual de Empleados Municipales de Tandil (Amemt) confirmó que iniciará acciones legales contra el Club Deportivo Santamarina para recuperar una deuda cercana a los 47 millones de pesos por intervenciones quirúrgicas realizadas a futbolistas del club. Según la mutual, la aseguradora Sancor Seguros ya habría reintegrado esos fondos al club, que no los habría transferido para cancelar las prestaciones. Como las facturas de las cirugías están emitidas a nombre de cada jugador, el reclamo podría alcanzar también a los futbolistas intervenidos. Por ahora, estas afirmaciones corresponden a la versión de la mutual y no se conoce la posición de Santamarina.
Cómo funcionaba el sistema
El esquema estaba pensado para que los jugadores recibieran atención médica sin que el club tuviera que pagar de antemano cada cirugía. Santamarina contrataba pólizas con Sancor Seguros e incorporaba a sus futbolistas de manera nominal a la cobertura. Cuando alguno sufría una lesión que requería una operación, se gestionaba la autorización y Amemt facilitaba las prestaciones. Las facturas se emitían a nombre del jugador intervenido, aunque las pólizas eran contratadas y administradas por el club.
Una vez realizada la cirugía y cumplidos los trámites, la aseguradora reintegraba el dinero a una cuenta del club, que debía usarlo para cancelar los servicios médicos. Según Amemt, ese último paso no se cumplió: la mutual indicó que consultó a la aseguradora ante la demora y recibió como respuesta que los fondos ya habían sido depositados al club.
De dónde sale la deuda
Desde la mutual explicaron que solo el 20% del monto reclamado corresponde a prestaciones propias, mientras que el 80% restante se vincula con los servicios profesionales y médicos que participaron en las operaciones. Tomando como base unos 46,4 millones de pesos, alrededor de 9,3 millones corresponden a servicios de la mutual y unos 37,1 millones a prestaciones de traumatología, anestesia y ortopedia. Ante la falta de pago, Amemt afirma que debió afrontar esos compromisos con recursos propios. La entidad indicó además que durante los últimos meses hizo intimaciones y envió cartas documento, sin lograr un acuerdo.
Por qué los jugadores podrían quedar involucrados
La decisión de ir a la Justicia suma un punto delicado para los futbolistas, porque las facturas llevan su nombre. Desde la mutual señalaron que las acciones podrían alcanzar tanto al club y sus autoridades como a los deportistas que recibieron las prestaciones.
De todos modos, que una factura esté a nombre de un jugador no implica automáticamente que deba pagarla personalmente, sobre todo si la atención se dio mediante una cobertura contratada y administrada por el club. Esa eventual responsabilidad dependerá de las condiciones de contratación, la documentación que respalde las prestaciones y las obligaciones que asumió cada parte.
Un nuevo frente para el club
El reclamo se suma a la situación institucional y financiera que atraviesa Santamarina, que descendió en el Torneo Federal hace menos de un mes. Amemt había sido uno de los patrocinadores y colaboradores del club en distintas campañas deportivas, por lo que el conflicto llega después de una relación de acompañamiento institucional. Desde la mutual insisten en que el eje de la disputa no es la falta de cobertura de los jugadores ni un incumplimiento de la aseguradora, sino el destino que se habría dado a los fondos reintegrados.
Resta conocer la versión de las autoridades de Santamarina, la documentación sobre los reintegros y cómo se resolverá el pago. La discusión deberá definir qué responsabilidades corresponden a cada una de las partes: el club, los jugadores y los prestadores.




