El senador Flávio Bolsonaro y el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva disputarán una segunda vuelta electoral el próximo 25 de octubre, tras una primera ronda de comicios realizada este domingo en la que ninguno de los dos candidatos logró reunir los votos necesarios para imponerse de manera directa. Con el 99,99% del escrutinio finalizado, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos, frente al 45,16% de Lula, según los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE). El resultado definirá quién gobernará el país sudamericano a partir del 5 de enero de 2027.
Una diferencia ajustada y una tendencia que cambió sobre el final
Flávio Bolsonaro, de 45 años, estuvo al frente del escrutinio desde el inicio del conteo y llegó a rozar una victoria directa en primera vuelta en los primeros tramos de la jornada. Sin embargo, esa ventaja se fue achicando a medida que se sumaban los votos de la región nordeste del país, un bastión histórico del Partido de los Trabajadores (PT). Al cierre del escrutinio, la diferencia entre ambos candidatos quedó en poco más de dos puntos porcentuales, equivalentes a alrededor de 2,3 millones de votos, sobre un total de casi 56 millones de sufragios obtenidos por el candidato más votado.
Entre los otros diez aspirantes a la presidencia, los que obtuvieron mejores registros fueron el psiquiatra y escritor Augusto Cury, con el 2,89%; el dirigente Renan Santos, con el 2,24%; el exgobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, con el 2,18%, y el exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, con el 0,27%.
San Pablo, un dato clave de la jornada
Uno de los resultados más contundentes de la elección se dio en el estado de San Pablo, el distrito con mayor peso electoral del país, donde se concentra alrededor de un cuarto del padrón nacional. Allí, el gobernador Tarcísio de Freitas, aliado del bolsonarismo, se impuso con amplitud al candidato Fernando Haddad, exministro de Economía de Lula, por 62,64% a 36,43%, según el escrutinio.
A nivel país, la distribución territorial de los votos mostró un patrón que se repite en elecciones recientes: Bolsonaro se impuso en 15 estados -incluido el Distrito Federal de Brasilia-, mientras que Lula ganó en 12, con mayor fortaleza en la región nordeste y un desempeño más débil en el centro y el sur del territorio brasileño.
Participación, votos en blanco y las cuentas de cara al balotaje
De los 158,7 millones de brasileños habilitados para votar, concurrieron a las urnas cerca de 125 millones, lo que representa una participación del 78,93% y una abstención cercana al 21%. A eso se suman 2.291.212 votos en blanco, equivalentes al 1,84% del padrón. Tanto el electorado que no concurrió a votar como los votos en blanco aparecen hoy como una incógnita relevante de cara a la definición del 25 de octubre.
Tras conocerse los resultados, Lula reconoció que confiaba en poder ganar en primera vuelta, aunque remarcó que ya había atravesado situaciones similares en elecciones anteriores. El mandatario adelantó que la campaña hacia el balotaje pondrá el foco en marcar diferencias entre ambos proyectos políticos y en apuntar al historial judicial y político vinculado a la familia Bolsonaro, al tiempo que señaló que buena parte de su estrategia apuntará a motivar a quienes no participaron de esta primera vuelta.
El resultado de este domingo se da, además, en un contexto regional marcado por una serie de procesos electorales recientes en América Latina con triunfos de distinto signo, entre ellos los de Daniel Noboa en Ecuador, Rodrigo Paz en Bolivia, Nasry Asfura en Honduras, José Antonio Kast en Chile, Laura Fernández en Costa Rica y, en el plano local, el triunfo legislativo de Javier Milei en la Argentina. El balotaje del 25 de octubre definirá si Brasil, la principal economía de la región, se suma a esa tendencia o si Lula logra revertir el resultado de esta primera vuelta.




