Aunque las elecciones legislativas bonaerenses de 2027 todavía aparecen lejanas, el mapa electoral de la Quinta Sección ya empieza a ser observado por los distintos espacios políticos. Y en ese escenario, Tandil ocupa un lugar particular: es el segundo distrito con mayor cantidad de electores de toda la sección, detrás de General Pueyrredón, lo que le otorga un peso estratégico que excede a su propia elección local.
La Quinta Sección deberá renovar once bancas en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires y reúne a 27 municipios. En conjunto, concentra 1.336.787 electores según el padrón utilizado en las elecciones bonaerenses de 2025, cerca del 9,3% del electorado provincial.
En ese tablero, la cantidad de votantes de cada distrito no solo sirve para medir su incidencia en el resultado final. También empieza a ser un dato relevante a la hora de pensar dónde construir candidaturas, qué territorios priorizar y qué dirigentes pueden tener proyección seccional.
Mar del Plata concentra casi la mitad, pero Tandil aparece detrás
General Pueyrredón, que incluye a Mar del Plata, tiene una dimensión electoral muy superior al resto de los distritos de la sección: reúne 596.177 electores, el 44,6% del padrón seccional.
El dato explica el peso que históricamente tiene Mar del Plata en cualquier elección de la Quinta. Sin embargo, la distancia con el segundo distrito no debería ocultar otro dato: Tandil concentra 119.911 electores, el 8,97% del total de la sección.
Esto ubica a la ciudad por encima de distritos como La Costa, que cuenta con 88.966 electores, y Necochea, con 88.911. En otras palabras, después del enorme peso de General Pueyrredón, Tandil aparece como el principal distrito electoral de la sección.
¿Por qué Tandil puede ser estratégico?
El peso electoral convierte a Tandil en un territorio relevante para cualquier fuerza que pretenda disputar la representación de la Quinta Sección.
La elección de 2027 no definirá solamente quién ocupará las bancas de la Cámara de Diputados bonaerense. También puede funcionar como una instancia para medir fuerzas entre los distintos espacios políticos de cara al nuevo escenario provincial.
En ese contexto, el resultado que cada fuerza consiga en Tandil puede tener una incidencia importante en la construcción del resultado seccional, especialmente para aquellos espacios que busquen disputar el reparto de las once bancas en juego.
Pero el valor de Tandil no se limita a la cantidad de votos. Su posición dentro de la sección también lo convierte en un distrito con capacidad para aportar dirigentes con proyección más allá de la elección local.
El mapa también empieza a ordenar las candidaturas
La dimensión electoral de Tandil abre otra discusión que suele aparecer a medida que se acercan las elecciones: quiénes serán los nombres que encabezarán las listas seccionales y desde qué distritos surgirán esas candidaturas.
En una sección donde casi la mitad del electorado está concentrado en General Pueyrredón, pero donde Tandil ocupa el segundo lugar con una diferencia considerable respecto del resto, la ciudad aparece naturalmente como uno de los territorios desde los cuales los espacios políticos pueden intentar construir representación.
Eso puede tener consecuencias tanto para las fuerzas que gobiernan como para las oposiciones. La elección de candidatos no responde únicamente a la necesidad de competir en cada distrito: también puede buscar dirigentes capaces de representar una región más amplia y aportar volumen electoral en una elección seccional.
Por eso, el tamaño del padrón tandilense puede convertirse en un argumento a la hora de discutir lugares en las listas, especialmente si los espacios políticos buscan equilibrar representación territorial y capacidad electoral.
La elección que empieza a construirse antes de 2027
Todavía falta tiempo para que los partidos definan listas y candidaturas. Sin embargo, los números del padrón permiten anticipar dónde estará buena parte de la atención política cuando comience a tomar forma la elección.
Para Tandil, el dato es especialmente relevante. Ser el segundo distrito con mayor peso electoral de la Quinta Sección le da a la ciudad una posición estratégica en una elección que definirá representación legislativa, pero que también puede funcionar como una primera fotografía del poder territorial de cada fuerza de cara a la etapa que viene.
Por eso, mientras los partidos comienzan a mirar el mapa de la provincia, Tandil aparece como una de las ciudades donde la disputa de 2027 puede jugarse no solo por los votos que aporta, sino también por los nombres y las candidaturas que cada espacio decida poner en juego.



