Frente al frío extremo: «Tandil Solidario Abriga»

La ola polar que viene golpeando a la región puso en máxima alerta a las barriadas más vulnerables de Tandil. Frente a este panorama de temperaturas extremas, la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la comuna, liderada por Juliana Teerink, intensificó los operativos de contingencia a través del programa «Tandil Solidario Abriga». El dispositivo, que trabaja en alianza estratégica con la Mesa Solidaria, debió reconfigurar su estrategia este año para dar una respuesta inmediata a un fuerte aumento en la demanda de abrigo y asistencia alimentaria, especialmente entre los adultos mayores y las familias que asisten a los centros comunitarios.

De la frazada usada a la manta nueva: la evolución del programa
La campaña, que ya lleva cerca de diez años de recorrido ininterrumpido en las sierras, cambió por completo su enfoque original con el objetivo de ofrecer una ayuda más digna y eficiente. Mientras que en sus comienzos el corazón del proyecto era la recolección de frazadas usadas, hoy la estrategia se volcó por completo a la confección de mantas de polar totalmente nuevas.

Claudia Caballero, referente de Mesa Solidaria, y las autoridades locales explicaron que este giro responde a una cuestión de practicidad extrema frente al clima local: el polar es un material mucho más liviano, fácil de lavar y de secado rápido, lo que resulta clave para las familias que viven en viviendas precarias o afrontan días de lluvias copiosas. Para asegurar un aislamiento térmico real, en los casos más críticos se arman mantas de capa doble con guata en el medio.

Esta producción a gran escala es posible gracias a una aceitada red de trabajo comunitario:

Donación de materia prima: comercios, empresas y particulares aportan rollos de tela polar y lana durante todo el año.

Mano de obra voluntaria: las emblemáticas «manzaneras» y diversos grupos de mujeres se encargan de realizar las costuras y las terminaciones de forma solidaria.

Soporte técnico: la unidad textil del Polo Productivo local interviene recuperando lanas y rollos para abastecer los talleres de costura.

El freno a los fondos nacionales y el bache de las garrafas
El despliegue de este invierno se da en un contexto económico sumamente complejo para las arcas municipales. Teerink advirtió que, si bien la provincia de Buenos Aires mantiene el envío bimestral de alimentos físicos, la Nación cortó por completo los aportes que enviaba en años anteriores, lo que obligó a la comuna a realizar una reasignación constante de sus propias partidas presupuestarias.

La mayor preocupación se concentra hoy en el Plan Hogar, el subsidio nacional destinado a la compra de la garrafa de gas. Ante la falta de operatividad y las trabas burocráticas para que las familias de los barrios accedan al beneficio federal, el Municipio tuvo que salir a intervenir directamente financiando las recargas de gas de manera urgente para evitar que cientos de hogares se queden sin calefacción ni cocina en medio del invierno. En paralelo, el área social reportó una fuerte suba en los pedidos de refuerzos de comida, con un pico alarmante entre la población de la tercera edad.

Información útil: ¿Cómo pedir ayuda o colaborar?
Para centralizar la atención y recibir los insumos que aún se necesitan (principalmente tela polar, lana y camperas de todos los talles), se dispusieron los siguientes canales oficiales:

Para solicitar asistencia: los vecinos deben acercarse al Centro Comunitario de su barrio o presentarse directamente en la sede de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, ubicada en Avenida del Valle 757.

Para acercar donaciones: los puntos de acopio están habilitados tanto en las oficinas de la Avenida del Valle como a través de las redes sociales oficiales de la Mesa Solidaria Tandil, con recepción de materiales durante toda la temporada.

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