En medio de una histórica ola polar que castiga a la provincia de Buenos Aires con temperaturas bajo cero, el presidente Javier Milei ordenó a su nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, apurar de forma prioritaria en el Senado el tratamiento del proyecto de ley que recorta drásticamente el régimen de subsidios por «Zona Fría». La iniciativa oficialista, que ya cuenta con media sanción de Diputados desde mayo, busca generar un ahorro fiscal de 250.000 millones de pesos mediante la reducción del beneficio para 1.240.000 hogares bonaerenses en 94 distritos del interior y la costa atlántica —incluyendo a Tandil, Mar del Plata y Olavarría—, desatando una fuerte contraofensiva de intendentes y asociaciones de consumidores en una de las semanas más frías del año.
El nuevo cálculo: ¿por qué aumentarán tanto las boletas?
Hasta el momento, los usuarios residenciales alcanzados por la Ley de Zona Fría reciben un descuento directo del 30% o del 50% sobre el valor total de la factura de gas. El nuevo proyecto impulsado por la Casa Rosada cambia por completo las reglas de juego y achica el beneficio:
-Punto de impacto: el subsidio dejará de aplicarse sobre el total de la boleta y se calculará únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingress al Sistema de Transporte (PIST).
-El Estado dejará de financiar los descuentos sobre los otros dos componentes clave de la tarifa: el Valor Agregado de Distribución (VAD), que representa el grueso del cargo fijo, y el costo del transporte troncal.
-El efecto real en el bolsillo: como el PIST suele representar apenas un tercio del costo total de la boleta, un descuento del 50% sobre ese concepto terminará significando una rebaja real de apenas el 15% en el neto a pagar. En consecuencia, los hogares bonaerenses sufrirán incrementos netos de entre el 30% y el 50% en sus facturas, mientras que las provincias patagónicas recibirán ajustes cercanos al 25%.
La rosca en el Senado: el mapa de los votos
Aunque Diego Santilli y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, comandaron una reunión clave con los bloques aliados de La Libertad Avanza (LLA) para «porotear» los votos, el oficialismo todavía no tiene garantizada la aprobación en la Cámara alta.
La llave para destrabar la ley la tienen diez senadores que responden a los gobernadores del Norte Grande. Este bloque de legisladores abrió una dura negociación con la Jefatura de Gabinete: exigen que, a cambio de votar el recorte del gas en el sur y centro del país, el Ejecutivo cree por decreto una «zona cálida» que subsidie la tarifa eléctrica en el norte durante los meses de verano. Si bien la contraprestación no figura en el texto de la ley, los norteños exigen garantías firmes antes de levantar la mano en el recinto.
Rebelión de intendentes y junta de firmas en la región
El avance del proyecto encendió las alarmas en el interior bonaerense, donde los jefes comunales y las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) multiplicaron las campañas de resistencia. En ciudades como Tandil, Mar del Plata, Olavarría y Bragado se reactivó una masiva recolección de firmas impulsada por la Liga de Consumidores y Amas de Casa.
A nivel político, los intendentes de localidades vecinas como Tres Arroyos, Villa Gesell, Castelli, Coronel Suárez y Bahía Blanca pusieron el grito en el cielo argumentando el impacto social de la medida en pleno invierno. El reclamo se volvió urgente tras los reportes del Servicio Meteorológico Nacional, que ubicaron a la provincia entre las zonas más congeladas de la Argentina con registros térmicos extremos
A pesar de la resistencia territorial de los gobernadores opositores, Milei busca recuperar la iniciativa legislativa tras las últimas turbulencias políticas. Para la Casa Rosada, el fin de la Zona Fría en el territorio bonaerense es una pieza innegociable del equilibrio fiscal y la orden para Santilli es clara: conseguir los votos y dictaminar antes de que afloje el invierno.




