El trabajo llevado adelante por investigadores de Tandil alcanzó un diagnóstico y una propuesta de lineamientos para la Zona Protegida. El mismo fue presentado a las autoridades y a la comunidad buscando ser un aporte fundamental para la preservación de las Sierras.
Con participación de más de 200 representantes de diversas instituciones de la ciudad, colegios y asociaciones profesionales, Universidad, autoridades del Poder Ejecutivo municipal y del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, cámaras sectoriales, organizaciones de la sociedad civil, concejales de los distintos bloques políticos, organizaciones ambientalistas y representantes de sectores turísticos y deportivos, se llevó adelante la presentación de los resultados del proyecto “Diagnóstico y lineamientos para el manejo sustentable de la Zona Protegida Natural Sierras de Tandil”.
El equipo de investigación que organizó el encuentro viene desarrollando desde noviembre del año pasado un trabajo que actualiza el diagnóstico sobre la situación de la Zona Protegida y propone estrategias, lineamientos y acciones para implementar la gestión, el control y el monitoreo del área, buscando compatibilizar el crecimiento económico y urbano con la protección ambiental y el bienestar social. El mismo está conformado por diez profesionales de Tandil que, junto a otros siete colaboradores, cubren un amplio espectro disciplinario que combina saberes técnico-científicos que permiten abordar transversalmente un asunto tan complejo como urgente.
Partiendo de la premisa de que las Sierras de Tandil constituyen un activo estratégico para la identidad, la calidad ambiental y el desarrollo sustentable de la ciudad, y que su protección requiere diagnósticos precisos, planificación de largo plazo y consensos sociales amplios, el proyecto surgió a fines del año 2025 por iniciativa del Presidente del Bloque de Concejales, Fuerza Patria, Rogelio Iparraguirre. El mismo se realiza en articulación con el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires y con el financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI). La propuesta se basa en aportar evidencia y conocimiento estratégico para el cuidado de uno de los principales patrimonios de Tandil: las Sierras. Con este objetivo, el proyecto busca generar información actualizada, rigurosa e interdisciplinaria sobre el estado ambiental, territorial y normativo de nuestro sistema serrano, así como elaborar lineamientos para un manejo sustentable.
En ese marco, el presidente del Bloque de Concejales de Fuerza Patria, Rogelio Iparraguirre, destacó: «Hoy existe un consenso cada vez más amplio sobre la necesidad de rediscutir el Plan de Desarrollo Territorial. Esa discusión representa una oportunidad histórica para saldar una deuda que Tandil tiene desde hace casi veinte años: elaborar el Plan de Manejo de la Zona Protegida, una herramienta indispensable para planificar el crecimiento de la ciudad y preservar nuestro sistema serrano».
Por su parte, la ministra de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, Daniela Vilar, afirmó: «La preservación de las Sierras de Tandil requiere decisiones basadas en el conocimiento, la planificación y la participación de toda la comunidad. Cuidar las sierras es preservar un patrimonio natural que forma parte de la identidad de Tandil. Desde la Provincia acompañamos este proceso porque creemos que proteger nuestros bienes comunes naturales es una condición indispensable para construir un desarrollo verdaderamente sustentable y mejorar la calidad de vida de las y los bonaerenses».
Los elementos del diagnóstico evidencian que la Zona Protegida enfrenta un proceso sostenido de presión antrópica que, de no ser adecuadamente gestionado, compromete su integridad ecológica y su rol estratégico en el desarrollo local.
En el trabajo se atribuye esta situación, entre otros aspectos, a la inexistencia de un Plan de Manejo de las Sierras, que ya en el año 2007 debió haber sido elaborado según el PDT para la gestión de la Zona Protegida. «Habiendo transcurrido más de 20 años desde la sanción del PDT que crea la Zona Protegida, en estos meses nos dedicamos a estudiar cómo evolucionó, qué problemáticas enfrenta y qué lineamientos permitirían compatibilizar conservación ambiental con desarrollo económico, crecimiento urbano y bienestar social», expresó María Nazabal, coordinadora del proyecto.
En las últimas décadas, Tandil ha experimentado un acelerado proceso de expansión demográfica y urbana que ha incrementado la presión sobre el ecosistema serrano, generando tensiones entre el crecimiento de la ciudad, las actividades productivas, el desarrollo turístico y la necesidad de preservar bienes ecosistémicos esenciales, como la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la protección del paisaje. En relación con ello, Marcos Merello, integrante del proyecto, manifestó: «Sabemos que no existe una solución simple para problemas complejos: este proyecto no viene a traer una solución definitiva, sino que constituye un aporte a un proceso de construcción colectiva más amplio que tiene que desencadenarse para planificar el futuro de nuestra ciudad».
Coordinaron el trabajo María Nazabal, abogada especializada en Derechos Humanos y coordinadora del Área de Derechos Humanos de la UNICEN, y Marcos Merello, magíster en Políticas Públicas y Gerenciamiento del Desarrollo y licenciado en Relaciones Internacionales.
Participaron como investigadores principales Santiago Linares, doctor en Geografía, magíster en Teledetección y Sistemas de Información Geográfica y profesor de Geografía (IGEHCS, CCT Tandil, CONICET); Claudio Colletta, arquitecto, vocal del Consejo Superior del Colegio de Arquitectos (Distrito VIII de la Provincia de Buenos Aires) y ex coordinador del área de Ordenamiento Territorial del Municipio de Tandil; Rosario Barranquero, doctora en Ciencias Geológicas, magíster en Ciencias Hídricas y licenciada en Diagnóstico y Gestión Ambiental; Adriana Díaz, doctora en Ciencias Aplicadas con mención Ambiente y Salud, magíster y especialista en Ingeniería Ambiental, licenciada en Diagnóstico y Gestión Ambiental (CINEA-FCH-UNICEN); Agustina Cortelezzi, doctora en Ciencias Naturales, investigadora independiente del CONICET en el Instituto Ecosistemas y especialista en monitoreo y conservación de ecosistemas pampeanos; Valeria Capristo, magíster en Desarrollo y Gestión del Turismo, profesora en Geografía, docente de la Licenciatura en Turismo e investigadora del CIG-FCH-UNICEN; Pedro Franceschetti, médico veterinario y becario doctoral del CONICET (Instituto Ecosistemas-CIC); y Natasha Picone, doctora y licenciada en Geografía, profesora e investigadora especializada en ciudades sustentables y resilientes, climatología urbana y tecnologías de información geográfica (IGEHCS, CCT Tandil, CONICET).
Participaron como colaboradores Gustavo Annessi, doctor en Geografía; Igor Berkunsky, doctor en Ciencias Naturales; Roxana Banda Noriega, ingeniera Química e ingeniera Laboral; Alejandro Migueltorena, doctor en Geografía; Bethania Nicora, licenciada en Diagnóstico y Gestión Ambiental; Martina Milas, técnica en Sistemas de Información Geográfica; y Tania Del Zotto, tesista de la Licenciatura en Diagnóstico y Gestión Ambiental.
Al cerrar la jornada, la coordinadora del proyecto valoró enormemente el compromiso de la comunidad de Tandil con la participación en la planificación de la ciudad para las generaciones actuales y futuras. «El sistema serrano le ha dado a Tandil una identidad singular, irrepetible y profundamente arraigada en la comunidad. Por eso, es fundamental pensar cómo queremos relacionarnos con aquello que hace de Tandil un lugar distinto».




