El Centro Cultural Universitario de Tandil se transformó en el escenario de un masivo encuentro de debate y producción juvenil que congregó a más de 200 alumnos de 15 escuelas secundarias, tanto de gestión pública como privada. La jornada se desarrolló en el marco de la implementación del programa bonaerense Futuro Memoria, una iniciativa de la Subsecretaría de Derechos Humanos provincial que desembarcó en la ciudad mediante un trabajo coordinado con la Jefatura Distrital de Educación y el área de Derechos Humanos de la UNICEN, buscando interpelar a las nuevas generaciones a cinco décadas del Golpe de Estado de 1976.
Este taller masivo dio continuidad a una agenda pedagógica que las escuelas tandilenses sostienen de forma permanente a través del proyecto local Escuelas con Memoria. En instancias previas, los estudiantes ya habían participado de recorridas por el excentro clandestino de detención conocido como La Huerta y asistido a las audiencias judiciales por delitos de lesa humanidad de la región. Sin embargo, la propuesta de este año marcó un notable crecimiento en la convocatoria, logrando que los adolescentes se involucraran de manera directa en la producción de contenidos críticos adaptados a los nuevos lenguajes digitales.
La dinámica del encuentro combinó el juego y el análisis histórico utilizando el arte como principal disparador didáctico. Los coordinadores propusieron trabajar con textos censurados y canciones emblemáticas de la música popular argentina. Un ejercicio central consistió en reconstruir las estrofas fragmentadas de clásicos del rock nacional, como el tema Demoliendo hoteles de Charly García, lo que permitió abrir un debate profundo sobre las restricciones a las libertades individuales durante la última dictadura militar.
A partir de esa revisión histórica, los estudiantes construyeron de forma natural un puente conceptual con las realidades que afectan su vida cotidiana actual. Las reflexiones grupales derivaron hacia las presiones que sufren en los entornos virtuales, la necesidad de defender los espacios de encuentro presencial y la creciente preocupación por el bullying en los colegios. De este modo, las juventudes asimilaron el concepto de censura del pasado para compararlo con problemáticas contemporáneas como los consumos problemáticos y los padecimientos de salud mental en la adolescencia.
El cierre de la jornada sirvió para repasar los avances de los contenidos audiovisuales en formato de microvideos para la plataforma TikTok que cada escuela deberá presentar antes de fin de mes. Desde la organización universitaria celebraron la capacidad de los jóvenes para dudar e interpelar las narrativas oficiales, especialmente en un escenario político nacional donde proliferan los discursos de tinte negacionista. Por su parte, los referentes de la comitiva provincial que viajaron desde La Plata destacaron a Tandil como uno de los distritos bonaerenses con mayor nivel de participación y compromiso, gracias al trabajo mancomunado entre la universidad, los docentes y los propios sobrevivientes de la dictadura en la ciudad.




