La resaca futbolística del debut triunfal de la Selección Argentina en el Mundial 2026 sigue dejando tela para cortar, especialmente por el impacto global que generó la actuación de Lionel Messi. Mientras en las redes sociales se viralizaban encendidas y poéticas declaraciones atribuidas al entrenador de Argelia sobre cómo «la historia del fútbol se detuvo por 90 minutos para recordar quién es Messi», la conferencia de prensa real de Vladimir Petković en el Arrowhead Stadium de Kansas City no se quedó atrás en términos de absoluta admiración, aunque estuvo signada por una honestidad brutal, datos duros y un respeto absoluto hacia el campeón del mundo.
Lejos de buscar excusas tácticas o refugiarse en el libreto de la queja, el experimentado entrenador nacido en Sarajevo brindó un análisis de una madurez conceptual impecable, reconociendo que la jerarquía individual y colectiva de la Albiceleste rompió cualquier planificación previa.
Sin lugar para la polémica: «Nuestro rival estuvo a otro nivel»
El primer cruce en la sala de prensa se dio cuando un periodista intentó encender la mecha de la controversia, consultándole a Petković sobre una supuesta tarjeta amarilla perdonada a Lionel Messi durante la primera mitad que podría haber cambiado el desarrollo del juego. El conductor del seleccionado africano no mordió el anzuelo:
«Es inútil hablar de situaciones hipotéticas. Nuestro rival estuvo a otro nivel. No hablamos de un futbolista simple, sino de uno que ha ganado el Balón de Oro. Infortunadamente le dimos una oportunidad en el primero y en el segundo gol; hicimos más fácil que anotara», sentenció con hidalguía.
Lejos de quedarse en el elogio abstracto, Petković recurrió a la frialdad de las estadísticas para dimensionar la vigencia del capitán argentino a sus casi 39 años: «Argentina disparó diez veces al arco, y siete de esos tiros vinieron de Messi». Además, destacó la simbiosis que existe entre el 10 y el resto de los dirigidos por Scaloni: «con su pensamiento claro y su análisis de juego, él puede hacer todo más fácil porque es un jugador de equipo. Tiene el privilegio de que toda la Selección Argentina trabaja alrededor de él hace muchos años».
A pesar del duro golpe del debut, Petković eligió cerrar la jornada con un mensaje de optimismo de cara a los duelos restantes del Grupo J ante Austria y Jordania: “Nuestro destino está en nuestras manos. Podemos elegir nuestro destino. Me llevo el conocimiento de que podemos hacerlo mejor. Este partido era muy importante, pero todavía nos quedan otros dos”.




