Dolor y memoria: a los 95 años, murió Taty Almeida, símbolo histórico de las Madres de Plaza de Mayo

Una de las voces más potentes, lúcidas y entrañables de la lucha por los Derechos Humanos en la Argentina se ha apagado. Este domingo se confirmó el fallecimiento, a los 95 años, de Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y una referente indiscutida de la construcción de la Memoria, la Verdad y la Justicia en el país.

Almeida se encontraba internada desde hacía casi tres semanas en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Fiel a su vitalidad inquebrantable, sus allegados relataron que hasta sus últimas horas se mantuvo lúcida, activa e incluso se tomó el tiempo de coordinar la difusión de actividades vinculadas a la militancia. Su partida física deja un vacío inmenso, marcando un punto de inflexión histórico para las Madres y Abuelas que transformaron el dolor en resistencia.

El quiebre de la burbuja: Alejandro y el renacer de una Madre
Nacida el 28 de junio de 1930 como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga en el seno de una familia de estirpe estrictamente militar, Taty solía recordar con honestidad y humor su propio pasado: «Yo era una gorila fatal antes de lo de mi hijo». Se recibió de maestra, se casó con Jorge Almeida y crió a sus tres hijos en una vida alejada de los circuitos políticos. Sin embargo, su realidad estalló por completo el 17 de junio de 1975.

Ese día, su hijo Alejandro Martín Almeida, de 20 años, estudiante de Medicina y trabajador de la agencia estatal Télam, salió de su departamento de Palermo con un efímero «mamá, ya vengo». Nunca regresó. Alejandro fue secuestrado y desaparecido por la organización paraestatal Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), meses antes del inicio de la dictadura militar de 1976.

Al buscar entre las pertenencias de su hijo, Taty descubrió una agenda que le reveló un mundo oculto: la activa militancia de Alejandro en el ERP-22 de Agosto y, fundamentalmente, 24 poemas manuscritos donde el joven, con una madurez asombrosa, presentía su trágico destino y se despedía de ella. Esos textos fueron compilados años más tarde en el libro «Alejandro, por siempre amor».

Este hallazgo la «parió» como militante. Tras sortear el dolor de golpear en vano las puertas de jerarcas militares que conocían a su propia familia, Taty se integró en 1979 a las Madres de Plaza de Mayo. Tras la división interna de 1986, se consolidó como una de las figuras más visibles de la Línea Fundadora, asumiendo la presidencia del organismo en 2024 tras el fallecimiento de Nora Cortiñas.

La posta a las nuevas generaciones y el rechazo al «odio»
La noticia de su deceso desató un aluvión de mensajes de afecto en las redes sociales por parte de organizaciones civiles, colectivos artísticos y dirigentes políticos de diversos signos. «Luchadora incansable que honraste la vida. Hasta siempre querida Taty», la despidió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Por su parte, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresó su profunda tristeza y remarcó el recambio generacional que afronta el movimiento:

“Es un golpe muy duro. Quedamos dos abuelas nada más con vida, el resto son jóvenes que trabajan muchísimo, que nos representan y son ellos ahora los autores de no perder la memoria. La memoria, la verdad y la justicia tienen que ser implacables para el futuro”, remarcó Carlotto, quien viajará desde La Plata para el último adiós.

Consultada además sobre la posibilidad de recibir alguna muestra de condolencia por parte del Poder Ejecutivo Nacional, Carlotto fue tajante al descartarlo debido al histórico encono que la administración libertaria mantiene con las organizaciones de derechos humanos: «No creo, si esa gente nos odia. Al contrario, deben estar brindando. No vale la pena pensar en ellos, tenemos que fortalecernos en lo que sigue».

Despedida en FOETRA: militancia y alegría como bandera
Por expreso deseo de Taty, la organización de Línea Fundadora solicitó formalmente a quienes asistan a despedirla que no envíen ofrendas florales, sino que destinen esos recursos a realizar donaciones bancarias transferidas directamente al organismo (Alias: Madreslineafundadora) para garantizar el sostenimiento de su estructura y la continuidad de sus causas judiciales.

El velatorio se llevará a cabo en la sede de la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), ubicada en Av. Hipólito Yrigoyen 3171 (CABA), un espacio cargado de simbolismo donde Taty solía celebrar sus cumpleaños rodeada de la militancia juvenil. Taty Almeida se fue sin poder cumplir su deseo más íntimo —encontrar y acariciar los restos de Alejandro—, pero con la certeza absoluta de haber sembrado una memoria imborrable.

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