La Dirección de Estadística Local del Municipio de Tandil presentó de manera simultánea dos informes clave que permiten trazar un panorama preciso sobre la realidad socioeconómica del distrito: por un lado, el Índice de Precios de Alimentos y Bebidas de mayo mostró una notable desaceleración; por el otro, el Tablero de Indicadores Económicos del primer trimestre de 2026 desnudó un escenario de fuerte retracción en los niveles de actividad comercial, industrial y de la construcción en la ciudad.
Mientras que el termómetro de las góndolas parece dar un respiro en el corto plazo, los indicadores estructurales reflejan el impacto de una recesión que golpea con especial dureza a los comercios minoristas, los servicios gastronómicos y diversas ramas manufactureras de la cuenca tandilense.
Precios en mayo: desaceleración mensual pero alimentos esenciales al alza
El relevamiento mensual que realiza el Municipio sobre un conjunto de 100 productos en 35 comercios de la ciudad arrojó que los precios de los alimentos, bebidas y tabaco registraron en mayo una suba del 1,06%. A pesar de esta marcada desaceleración en la diaria, la presión en el bolsillo se evidencia en la variación acumulada del 12,57% en lo que va de 2026 y una inflación interanual que se ubica en el 32,62%.
Al interior del índice, los productos básicos indispensables para los hogares fueron los que más empujaron el indicador hacia arriba:
-Pan y cereales: fue la categoría de mayor incidencia, con un alza mensual del 3,75% (aportando 0,51 puntos porcentuales al índice general).
-Lácteos y huevos: registraron una suba del 2,73%.
-Bebidas sin alcohol: el segmento de aguas, gaseosas y jugos aumentó un 2,08%.
En el otro extremo, el índice se vio contenido por bajas estacionales y retrocesos mensuales en categorías de alto peso, como las carnes frescas y congeladas (-0,59%) y las frutas (-1,16%). No obstante, en el acumulado de los primeros cinco meses del año, los pescados frescos (22,8%), las carnes (20%) y las legumbres (19,6%) siguen liderando las subas de 2026, con picos individuales alarmantes en productos como el zapallito de tronco (+297%), la naranja de jugo (+73%) y la papa (+63%).
Primer Trimestre: el consumo minorista y la industria en rojo
El freno inflacionario de mayo se entiende, en gran medida, al observar los datos consolidados del Tablero de Indicadores Económicos del primer trimestre de 2026. La drástica caída de la demanda local generó un fuerte parate en la actividad. El indicador más crítico de la medición es el Indicador Municipal de Comercio Minorista (IMCM), que desplomó un -14,0% interanual y acumulado, sufriendo además una baja del -3,8% respecto del último trimestre del año pasado.
Al desglosar las ventas en los comercios minoristas locales, la recesión muestra un impacto generalizado, salvando únicamente a las grandes superficies de abastecimiento:
-Alimentos en comercios chicos (almacenes de barrio): se hundieron un -17,1% interanual. En contrapartida, los grandes supermercados crecieron un +11,8% interanual, evidenciando cómo las familias migran hacia las grandes cadenas en busca de promociones o financiamiento.
-Bienes durables y tecnología: registraron una fuerte caída del -15,3% interanual.
-Indumentaria y calzado: el sector textil comercial retrocedió un -21,9% interanual.
-Salud y medicamentos: registró el derrumbe más alarmante del tablero comercial, con una contracción interanual del -37,4% en el volumen de ventas.
Por su parte, la Industria Manufacturera (IMIM) reflejó un escenario idéntico de parálisis productiva, con una contracción general del -5,9% interanual y acumulada. El entramado fabril tandilense acusa caídas severas en sectores históricos: la producción textil cayó un -24,2% ; la metalúrgica básica se contrajo un -8,3% ; la fabricación de maquinaria y equipo retrocedió un -9,1% ; y el bloque de automotores y carrocerías se desplomó un -17,9% interanual.
La única excepción positiva del sector industrial fue el rubro de productos químicos, que marcó un alza del +19,6%.
Construcción, turismo y el sector automotriz
El resto de los motores económicos de la ciudad tampoco logró escapar a la tendencia recesiva del primer trimestre de 2026:
-Construcción (IMAC): el indicador municipal de la actividad cayó un -4,0% interanual y acumulado, mostrando un descenso del -1,8% en la comparación trimestral con fines de 2025, lo que marca el freno tanto de la obra pública como de los desarrollos privados.
-Turismo (IMAT): la actividad turística global cayó un -4,4% interanual.
El impacto fue dispar dentro del sector: mientras que el rubro de alojamientos logró resistir con una leve baja del -0,8% , el sector gastronómico de la ciudad sufrió una fuerte caída del -6,8% interanual en sus niveles de facturación y cubiertos.
-Mercado Automotor: mostró un comportamiento dual. Las inscripciones iniciales (patentamientos de unidades 0 km) crecieron un +2,8% interanual. Sin embargo, el mercado del usado se paralizó, registrando una caída del -7,7% en las transferencias de vehículos en el partido.
Los datos expuestos por la Dirección de Estadística Local confirman que Tandil atraviesa un fenómeno de manual: la abrupta desaceleración de los precios en mayo no responde a una estabilización virtuosa de la economía, sino al efecto directo de la recesión y el consecuente desplome del consumo. Con caídas de doble dígito en rubros tan sensibles como medicamentos, indumentaria y el comercio de cercanía, las góndolas se ven forzadas a congelar o bajar valores simplemente porque las familias ya no disponen de poder de compra. El gran desafío para los meses venideros será observar si el entramado comercial e industrial de la ciudad logra sostener los puestos de trabajo en un contexto donde la inflación da un respiro, pero los motores de la actividad local continúan encendidos en luz roja.




