El Tribunal de Casación bonaerense rechazó el último recurso de la defensa de Hugo Daniel Rey y Jorge Mauricio Palahi. Los agentes, penalmente responsables de abusar de una compañera en el Juzgado de Faltas, continúan en la planta permanente de la comuna, que aguardaba esta resolución para definir sus cesantías.
El Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires dio un paso determinante en una causa por violencia de género que sacude la estructura administrativa de Tandil. La Sala 1 del tribunal denegó el recurso de queja interpuesto por la defensa de Hugo Daniel Rey y Jorge Mauricio Palahi, confirmando de manera definitiva la sentencia por el delito de abuso sexual simple contra una compañera de trabajo.
Con esta resolución judicial dictada el pasado 21 de mayo, quedó firme el fallo emitido originalmente en junio del año pasado por el Juzgado en lo Correccional de Tandil, a cargo del juez Carlos Pocorena, el cual ya había sido respaldado previamente por la Cámara de Apelaciones.
Las penas y las graves revelaciones del caso
Los hechos que originaron la denuncia penal se registraron a mediados de septiembre de 2019 en las dependencias de la planta alta de la Terminal de Ómnibus, donde funcionan oficinas de la Municipalidad de Tandil. La investigación preparatoria, liderada por el fiscal Luis Humberto Piotti (UFI 3), logró reconstruir una trama sistemática de acoso, hostigamiento laboral y tocamientos.
Las condenas: Hugo Daniel Rey recibió una pena de dos años y tres meses de prisión, mientras que Jorge Mauricio Palahi fue sentenciado a un año y seis meses.
Pautas de conducta: ambos condenados deberán someterse a dos años de control bajo la órbita del Patronato de Liberados y tienen una prohibición absoluta de contacto con la víctima por cualquier medio.
Abuso de poder: durante las audiencias quedó acreditado que Rey utilizaba su rol de delegado del Sindicato de Trabajadores Municipales (STMT) para ejercer presión psicológica sobre la empleada mediante el manejo discrecional de beneficios laborales.
Durante el debate, el juez Pocorena desestimó de plano la estrategia de los abogados defensores, quienes intentaron desacreditar a la denunciante aludiendo a supuestas relaciones previas o a su personalidad. Los audios, mensajes de texto y las declaraciones testimoniales de otras empleadas —quienes describieron un «clima hostil» generalizado en el área— resultaron determinantes para el veredicto.
La controvertida respuesta institucional y el futuro laboral de los agentes
El fallo judicial firme reactiva de forma inmediata el debate sobre la cuestionada respuesta institucional del Municipio de Tandil. Quedó asentado en el expediente que, cuando la víctima radicó la denuncia administrativa en noviembre de 2019, las autoridades locales optaron por apartarla a ella de sus funciones para «preservarla», mientras que los dos abusadores permanecieron en sus puestos habituales. En su sentencia, el magistrado fustigó con dureza a la comuna por la «falta de adopción de medidas adecuadas».
Hasta el viernes pasado, tanto Rey como Palahi continuaban perteneciendo a la planta permanente del Municipio y percibiendo sus haberes:
Rey figuraba como empleado afectado a la Justicia Municipal y Palahi cobraba bajo la órbita de la Secretaría de Protección Ciudadana, aunque mediante el Decreto 2025-1948 habían sido desafectados de sus tareas operativas en el Juzgado de Faltas.
Desde el Departamento Ejecutivo que lidera Miguel Lunghi fundamentaron que no se había avanzado hacia la cesantía o despido definitivo para evitar «un riesgo jurídico significativo» en caso de que Casación fallara a favor de los imputados. Tras la notificación formal de la firmeza de la sentencia, se espera que el Gobierno local proceda en el transcurso de las próximas semanas a dictar la baja definitiva y la desvinculación de los dos trabajadores condenados.




