La espera terminó y el debut de Wos en Tandil superó cualquier expectativa en una noche cargada de adrenalina. El pasado viernes, el Club Unión y Progreso fue testigo de un ritual multitudinario donde miles de personas no solo vibraron con la música, sino que hicieron oír su voz: durante varios pasajes del show, el público tandilense hizo tronar el estadio con los cánticos «el que no salta votó a Milei» y el clásico «el que no salta es un inglés», fundiendo la euforia del pogo con el clima político y social que suele sobrevolar las presentaciones del artista.
El clima en el barrio de Villa Italia se sintió desde temprano. Una multitud diversa, que incluyó desde adolescentes que crecieron con sus batallas de gallos hasta familias enteras atraídas por su veta más rockera, colmó las inmediaciones del club. Sobre el escenario, Wos estuvo respaldado por una banda sólida que navegó entre el rap, el metal y el rock alternativo, con guiños estéticos que remitieron tanto a los años 90 como a sus colaboraciones con figuras de la talla del Indio Solari y Ricardo Mollo.
A lo largo de casi dos horas de show, el músico desplegó una potencia escénica que confirmó por qué es uno de los artistas más convocantes del país. Uno de los puntos más altos ocurrió cuando regresó a sus fuentes para regalar un pasaje de freestyle. La improvisación, cargada de frescura, recordó por qué aquel joven que salió de las plazas hoy llena estadios. Entre rimas afiladas y una puesta en escena de nivel internacional, Wos dejó una huella profunda en su primera visita a la ciudad.




