Si sos de los que apuestan por la producción local o simplemente te apasiona la identidad de nuestra ciudad, tenés que hacer una pausa y ver este episodio de La Fábrica Podcast. Pablo Cagnoli abre las puertas de su historia familiar para contar cómo se construye y se mantiene una marca que hoy es sinónimo de Tandil en todo el país. Durante la entrevista, Pablo deja en claro que el secreto de la permanencia no es solo financiero, sino que radica en una convicción innegociable: les interesa mucho más que un salame sea bueno a ganar buena plata con él.
La charla recorre momentos durísimos que marcaron el ADN de la empresa, como la deuda en dólares que casi los deja afuera del mapa en los años 70 o el incendio que destruyó una de sus plantas en 2022. Pablo relata con una resiliencia envidiable cómo la familia y el equipo de trabajo se unieron en esas madrugadas de crisis para reorganizar la producción y no fallarle al consumidor ni a las 800 familias que dependen de la fábrica. También explica el valor de la Denominación de Origen y cómo el clima de las sierras sigue siendo «la máquina» principal que ninguna tecnología puede reemplazar del todo.
Uno de los momentos más interesantes es cuando se mete en la «grieta» del chacinado y compara el salame tandilero con el cordobés, dejando una respuesta picante que reivindica el oficio de cuatro generaciones. Además, reflexiona sobre el traspaso a los más jóvenes de la familia, el impacto de empresas como Globant en la fisonomía de la ciudad y esa sana costumbre de ir al supermercado para ver qué elige «Doña Rosa» cuando no agarra un producto de su marca.
Desde LOT, te invitamos a conocer la cocina de una industria que transformó un oficio de inmigrantes italianos en una potencia nacional. Es una lección de marketing, gestión de crisis y, sobre todo, de amor por lo que se hace. No es solo la historia de una fábrica, es la historia de Tandil contada por uno de sus protagonistas.



