Retroceso histórico: el consumo de carne vacuna es el más bajo en 20 años

La mesa de los argentinos se queda sin su protagonista principal. Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), el consumo de carne vacuna se desplomó en enero de 2026 a 47,9 kilos per cápita anual, la cifra más pobre registrada desde el año 2005.

Un enero de persianas bajas y poca faena

El arranque del año fue durísimo para el sector. La producción de carne cayó un 10% anual, producto de una faena que apenas alcanzó los 1,014 millones de cabezas. Para tomar dimensión de la crisis, la actividad de este último enero se ubicó en el puesto 36 de los últimos 47 años.

Detrás de este fenómeno no solo está la crisis de bolsillo, sino también un factor climático acumulado: la gran sequía de años anteriores y las recientes inundaciones de 2024 y 2025 diezmaron el stock ganadero, provocando una menor zafra de terneros y una oferta muy limitada.

Precios que corren más que el sueldo

A pesar de que la producción bajó, los precios no dieron tregua. Mientras la inflación mensual fue del 2,8%, los cortes más populares volaron por encima de ese índice:

  • Asado: subió un 5,6%.
  • Cuadril y Nalga: aumentaron un 3,3%.
  • Carne picada: creció un 3,1%.

El contraste con el 2025

Lo llamativo es que el año pasado había mostrado una leve recuperación, con un consumo total de carnes (vacuna, aviar y porcina) que llegó a los 116,4 kg por persona. Sin embargo, la inercia de la falta de hacienda y la presión de las exportaciones —que se mantienen firmes para captar dólares— terminaron vaciando el mostrador interno en este comienzo de 2026.

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