El termómetro de la opinión pública volvió a marcar un retroceso para la gestión de Javier Milei. Según el último relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella (UTdT), el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) sufrió una baja del 0,6% respecto a enero, consolidando una tendencia negativa por segundo mes consecutivo. Si bien la caída mensual parece moderada, la comparación interanual enciende luces de advertencia con un desplome del 6,8%, reflejando un escenario de mayor escepticismo en comparación con el mismo período del año pasado.
A pesar de este declive reciente, el oficialismo todavía logra sostenerse en niveles que, vistos con perspectiva histórica, superan a sus predecesores inmediatos. Con un registro de 2,38 puntos, la confianza actual se posiciona un 2,7% por encima de la que ostentaba Mauricio Macri en febrero de 2018, y le saca una ventaja abrumadora del 59,5% a la bajísima performance de Alberto Fernández en febrero de 2022. Para los analistas de la Escuela de Gobierno de la UTdT, estos movimientos se inscriben dentro de un rango acotado, sin desvíos pronunciados respecto al promedio de 2,44 puntos que viene arrastrando la era libertaria.
La dinámica interna del índice durante febrero mostró un comportamiento dispar entre sus componentes. Mientras que los atributos de «Honestidad» y «Eficiencia» experimentaron repuntes del 2,6% y 2,7% respectivamente, estas mejoras no fueron suficientes para inclinar la balanza a favor del Gobierno. El humor social se vio afectado principalmente por la caída del 4,9% en la percepción de «Capacidad» para resolver problemas, sumada a retrocesos menores en la «Evaluación general del Gobierno» y en la percepción sobre la preocupación oficial por el «Interés general».
El informe también vuelve a poner de manifiesto las profundas brechas demográficas que caracterizan al apoyo oficial. La confianza sigue encontrando su principal motor en los hombres y, sobre todo, en los jóvenes de 18 a 29 años, donde el índice saltó un 10,7% hasta alcanzar los 2,99 puntos. En la vereda opuesta, la desconfianza crece entre las mujeres, con una baja del 11%, y en los segmentos etarios mayores de 30 años. Geográficamente, el Interior se mantiene como el bastión de la gestión con 2,60 puntos, contrastando con el clima más gélido que se vive en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, donde los niveles de confianza apenas logran superar los 2 puntos tras nuevas mermas en el último mes.



