Tandil Cine cerró su 23.a edición: Para hacer una película solo hace falta un arma se consagró como mejor película

El documental Para hacer una película solo hace falta un arma, de Santiago Sein, obtuvo el premio al mejor largometraje. La edición reunió más de 900 producciones presentadas y distinguió también a realizadores, actores y proyectos locales.

El festival Tandil Cine cerró su edición número 23 con la entrega de premios a las producciones destacadas de una semana que incluyó proyecciones, charlas y actividades formativas en el Espacio INCAA UNICEN, el Espacio Multicultural Municipal y la Facultad de Arte.

La película Para hacer una película solo hace falta un arma, dirigida por Santiago Sein, recibió el premio al mejor largometraje de la competencia oficial. Realizado a lo largo de nueve años, el documental recupera fragmentos de películas estudiantiles de las décadas de 1960 y 1970 para reflexionar sobre la memoria, el cine como herramienta de expresión y su vínculo con el presente. Además, obtuvo el premio Facultad de Arte-Credicoop, otorgado por el jurado estudiantil a la mejor película.

La productora Eugenia Monti recibió el galardón y destacó el trabajo de recuperación de las historias de las primeras promociones de la Escuela de Cine de la Universidad Nacional de Córdoba. También vinculó la investigación documental con la memoria de la última dictadura y la búsqueda de las personas desaparecidas. “No nos han vencido, vamos a seguir luchando y persistiendo hasta que el último aparezca, hasta que la última historia se recupere”, expresó.

Los principales premios

Escritor, de Paula de Luque, obtuvo dos distinciones: mejor dirección y mejor largometraje por voto del público. El jurado valoró la manera en que la película articula la dimensión íntima de Rodolfo Walsh con el contexto histórico y político de su época.

El premio al mejor cortometraje fue para Post Mortem, de Josefina Gabrieli, Candela Luján Moyano y Martina Pérez. La obra fue reconocida por su propuesta estética y el uso del stop motion para construir un universo en el que conviven lo macabro y la ternura. En actuación, Liliana Juárez fue distinguida por su trabajo en Muña Muña, mientras que Toia Bonino y Marcos Joubert recibieron una mención especial en dirección por Plata o Mierda.

Entre los reconocimientos de las asociaciones profesionales, la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI) premió a Suh Sang Bin por su interpretación masculina en Hijo Mayor y a Flor Dyszel por su trabajo en Tres Tiempos. La Sociedad Argentina de Editores Audiovisuales distinguió a Lucía Torres Minoldo por la edición de Para hacer una película solo hace falta un arma, mientras que la Asociación Argentina de Autores de Fotografía Cinematográfica reconoció a Hugo Colace por la fotografía de Escritor. Esta última también recibió el premio Género DAC.

El cine tandilense y los nuevos realizadores

La producción local tuvo su espacio con el premio Panorama Tandil al mejor cortometraje, que fue para Breve guía para encender un incendio, de Julieta Tejada. La realizadora también obtuvo el nuevo premio de asesorías de guion. Por su parte, Guardia Baja, de Lola Rosenberg, recibió una mención especial.

El jurado joven, integrado por estudiantes de la Escuela Secundaria Nº 17, eligió a CLO. Sus realizadoras, Milena Isla y Delfina Isla, destacaron que era la primera vez que presentaban el cortometraje en festivales y que recibían un premio.

La ceremonia de cierre contó con la presencia del intendente Miguel Lunghi y de la vicerrectora de la UNICEN, Alicia Spinello. Ambos resaltaron la importancia del trabajo conjunto entre el Municipio y la universidad pública para sostener iniciativas culturales.

Organizado por la Universidad Nacional del Centro y el Municipio de Tandil, el festival volvió a reunir a realizadores, estudiantes, instituciones y público en torno a la producción y exhibición de cine argentino.

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