Un numeroso grupo de expresidentes, socios, exbailarines y vecinos vinculados a la Peña Tradicionalista El Cielito se autoconvocó en la Plaza Moreno de Tandil con el objetivo de iniciar la reconstrucción integral de la institución, luego de la sorpresiva renuncia de su presidenta y parte de la comisión directiva a mediados de agosto.
La crisis institucional se profundizó el 11 de agosto, cuando Ana Dalmao, junto a Reinaldo Enríquez y Marta Martínez, dieron un paso al costado argumentando diferencias irreconciliables con la conducción. Este vacío dirigencial, sumado a los conflictos que la entidad folclórica arrastraba desde 2025, encendió las alarmas de la comunidad y motivó un encuentro que priorizó el diálogo y la acción positiva por sobre los reproches del pasado.
Walter “Chili” Carrillo, exbailarín, docente y uno de los principales impulsores de la autoconvocatoria, resumió el espíritu de la jornada: “La idea fue juntarnos de una forma positiva. Todos los grandes dirigentes que tuvo la Peña empezaron a pensar en dar una mano para que vuelva a ser lo que era. Ahí nos dimos cuenta de que El Cielito no es de nadie, sino que es de Tandil”.
Sumar socios y recuperar la identidad
La campaña de refiliación logró sumar 50 nuevos socios en tiempo récord, y ya hay una lista de espera con otras 50 personas dispuestas a regularizar su situación. El movimiento, que comenzó con unas 25 personas, rápidamente superó el centenar de adhesiones, integrando a figuras de peso en la historia de la peña, como los expresidentes Jorge Pérez Salerno, Gustavo Símaro, Andrés Andraca, Pablo Sprovieri y Vicente Murno.
El documento consensuado por los autoconvocados traza una hoja de ruta clara de cara a 2027, año en que la institución tandilense celebrará su 70° aniversario. Las prioridades son concretas: garantizar la transparencia del padrón, conformar una comisión directiva amplia con reuniones periódicas, y recuperar el vínculo directo con los grupos de baile y las familias.
Además, los ejes culturales están puestos en revitalizar la escuela de danza, volver a organizar las clásicas peñas de las fiestas patrias, garantizar delegaciones numerosas en los desfiles locales y, fundamentalmente, devolverle el protagonismo a la institución en la organización del emblemático Festival de la Sierra.
Lejos de ahondar en las denuncias judiciales desestimadas del año pasado o en los motivos exactos del reciente portazo dirigencial, la nueva agrupación decidió enfocar su energía en el porvenir. Con el lema histórico de la peña —»encuentro, familia y futuro»— como bandera, la comunidad folclórica de Tandil ya trabaja para que El Cielito vuelva a ser el faro cultural que marcó a generaciones de bailarines.




