A un año del asesinato de Milagros Quenaipe, familiares y vecinos descubrirán hoy, a las 18, una baldosa conmemorativa en la esquina de Rodríguez y Uriburu Sur, en el mismo lugar donde la joven de 18 años fue atacada de muerte.
El homenaje en el lugar del hecho
El descubrimiento se realizará en la vereda de la plaza, frente al sitio donde ocurrió el crimen, y contará con la participación de la familia de la víctima y de vecinos que quieran sumarse. Desde el entorno de Quenaipe se remarcó que la intención del homenaje es un acto de memoria por un asesinato, y se agradeció la autorización del Municipio, gestionada a través del Concejo Deliberante, para instalar la placa en un espacio público. El padre de la víctima, César Quenaipe, expresó en un móvil televisivo que el dolor por la pérdida de su hija lo acompañará de por vida y convocó a la comunidad a acercarse este lunes al lugar del homenaje.
Milagros Quenaipe murió el 31 de agosto de 2025, luego de salir de un boliche bailable y mientras asistía a una joven que se encontraba descompuesta en la vía pública. En ese momento se acercó el ahora acusado, Wilson Natanael Sánchez, quien le habría dirigido unas palabras y le provocó una herida mortal en el cuello con un arma blanca. Según relató el padre de la víctima, el agresor había protagonizado minutos antes un episodio de violencia dentro y fuera del boliche, tras el cual salió a buscar un arma y atacó primero a un amigo de Mili y luego a ella, sin que la joven llegara a tener oportunidad de reaccionar.
Desde el entorno familiar se cuestionó la actuación de la policía en los momentos previos al ataque. Según se indicó, varios patrulleros habían llegado hasta la puerta del boliche por los incidentes protagonizados por el agresor, sin que se procediera a su detención antes de que cometiera el homicidio.
Respecto de la causa, desde la familia se señaló conformidad con el trabajo realizado hasta el momento por la fiscalía a cargo, y se remarcó que, según las pericias psicológicas practicadas hasta ahora, el acusado sería considerado imputable. También se hizo referencia a antecedentes de conflictividad vinculados a la vivienda donde residía el acusado, alquilada por una empresa constructora que trae trabajadores de otras provincias, en torno a la cual habría existido denuncias previas por conflictos de convivencia.
Desde poco después del crimen, César Quenaipe instaló públicamente su postura a favor de que la Argentina incorpore la pena de muerte en su legislación, un planteo que reiteró en la previa de este primer aniversario. Al fundamentar su posición, remarcó la diferencia entre la situación de su familia, que perdió definitivamente a Mili, y la de la familia del acusado, que podrá visitarlo y acompañarlo durante su vida en prisión.




