El Ejecutivo municipal planteó pasar de 13 a 10 recorridos para reorganizar el servicio de recolección domiciliaria. La propuesta contempla una nueva distribución de las zonas y mantener los principales días de prestación, pero fue rechazada inicialmente por el Sindicato de Trabajadores Municipales, que pidió revisar su impacto sobre las condiciones de trabajo.
El Municipio de Tandil presentó al Sindicato de Trabajadores Municipales (STMT) una propuesta para reorganizar el sistema de recolección domiciliaria, con el objetivo de modificar la distribución actual de los recorridos y adecuar el funcionamiento del servicio a la dinámica de la ciudad. El planteo contempla reducir de 13 a 10 los recorridos que se realizan actualmente, a partir de una nueva organización de las zonas de cobertura.
De acuerdo con la propuesta presentada por la Secretaría de Servicios, la recolección se mantendría principalmente los lunes, miércoles y viernes, mientras que los martes y jueves quedarían destinados a completar aquellos sectores que requieran atención dentro de la nueva planificación.
La iniciativa abre una discusión que excede la reorganización de un servicio municipal. En una ciudad que viene expandiéndose y sumando nuevos sectores urbanos, la forma en que se planifican los recorridos, los recursos disponibles y la distribución del trabajo también determina la capacidad del Estado para sostener servicios esenciales de manera eficiente.
El rechazo del sindicato
El STMT rechazó la propuesta y planteó reparos vinculados con sus posibles consecuencias sobre los trabajadores. Según expresó el gremio, la reducción de recorridos podría implicar que cada trabajador deba cubrir una mayor cantidad de cuadras y afrontar un volumen superior de residuos, con el consecuente impacto sobre el esfuerzo físico y las condiciones laborales.
Desde el sindicato también solicitaron acceder a los planos y detalles de la nueva distribución para poder evaluar de manera concreta cómo quedarían conformados los recorridos y cuál sería el impacto efectivo de la modificación.
En las conversaciones entre las partes también apareció otro punto: la situación de los carnets profesionales de los choferes. De acuerdo con lo planteado por el gremio, el trámite implicaría mayores costos y la necesidad de trasladarse a otra ciudad.
Una discusión sobre la planificación del servicio
El planteo del Ejecutivo instala así una discusión sobre cómo organizar un servicio que debe responder a una ciudad en permanente movimiento. La reorganización de recorridos puede buscar una mayor eficiencia y una mejor distribución de los recursos, pero cualquier modificación también debe contemplar las condiciones en las que se presta el servicio y el impacto que tendrá sobre quienes lo realizan.
El punto central será, entonces, cómo se compatibilizan ambos objetivos: mejorar la organización y eficiencia de la recolección sin trasladar los costos de esa reorganización a los trabajadores ni afectar la calidad del servicio que reciben los vecinos.
Por ahora, la propuesta del Municipio deberá continuar siendo analizada con el sindicato, que pidió contar con información más precisa antes de avanzar. La discusión no queda reducida, de este modo, a pasar de 13 a 10 recorridos: pone en debate cómo se planifica un servicio cotidiano y esencial para la ciudad, con qué recursos y bajo qué condiciones laborales.




