El Municipio busca autorización del Concejo Deliberante para tomar un crédito de $4.000 millones destinado a obras de infraestructura. Entre ellas se encuentran la obra hidráulica del barrio Arco Iris y el nuevo relleno sanitario, dos necesidades que los distintos bloques coinciden en señalar como prioritarias para Tandil. Sin embargo el punto de conflicto es otro: la oposición cuestiona que el Municipio recurra a deuda para hacer obras que, según plantean, deberían financiarse con los recursos municipales ya disponibles, especialmente después del aumento de tasas aprobado para este año.
La discusión se instaló en el Concejo Deliberante y enfrenta al oficialismo con los bloques opositores por el costo del crédito, la ejecución de obras anteriores y, fundamentalmente, por las prioridades de la gestión municipal.
¿Por qué tomar deuda?
El crédito contempla una tasa cercana al 44% y su devolución se extenderá durante los próximos años. Esto significa que parte de la deuda quedará a cargo de la próxima gestión municipal.
Desde el oficialismo se sostiene que el financiamiento permitirá avanzar con obras que la ciudad necesita en un contexto en el que disminuyeron los recursos provenientes de otros niveles del Estado. Los bloques opositores, en cambio, consideran que antes de tomar deuda debería revisarse qué pasó con los recursos que el Municipio ya tenía destinados a infraestructura y por qué algunas obras previstas en presupuestos anteriores no avanzaron como estaba previsto.
Nadie discute la importancia de las obras
El crédito de $4.000 millones que busca aprobar el Municipio tiene dos destinos principales: la obra hidráulica del barrio Arco Iris y la construcción del nuevo relleno sanitario. Son dos obras que la ciudad necesita y cuya importancia no es cuestionada por los distintos bloques del Concejo Deliberante.
La discusión aparece al momento de definir cómo se van a financiar. En el caso de Arco Iris, desde Fuerza Patria se señala que ya existen recursos previstos en el presupuesto municipal para avanzar con la obra. Por eso, el concejal Rogelio Iparraguirre cuestionó públicamente que, después del aumento de tasas aprobado este año, el Municipio vuelva a recurrir al bolsillo de los vecinos a través de un crédito.
Con el nuevo relleno sanitario, el planteo opositor se concentra en otro aspecto: se trata de una necesidad que el Municipio conoce desde hace años y que todavía no fue resuelta. Por eso, los bloques que rechazan o cuestionan el endeudamiento piden conocer qué recursos se destinaron hasta ahora a infraestructura y por qué estas obras llegan a 2026 sin haberse concretado.
Qué dice cada bloque
Desde el bloque de la Unión Cívica Radical se defendió la herramienta crediticia como el mecanismo histórico al que recurren los municipios para financiar obras, en este caso a través de una línea otorgada por un banco de la propia provincia. Asimismo, sostiene que la dificultad de fondo pasa por el retiro del Estado nacional y la merma del apoyo provincial, lo que llevó al Municipio a recurrir a esa vía para sostener el plan de obras, y cuestionó que buena parte de la discusión pública tiene un trasfondo político antes que técnico.
Fuerza Patria cuestiona principalmente la decisión de endeudarse cuando existen recursos presupuestados y pone el foco en la baja ejecución de algunas obras anteriores. También reclama que se utilicen primero los fondos que ya tiene el Municipio.
El bloque de Acción Tandilense-La Libertad Avanza también rechaza el crédito en las condiciones planteadas. Sus cuestionamientos se concentran en la tasa de interés, el momento elegido para tomar deuda y la ejecución de obras municipales.
Por último, Alternativa Tandil-Hechos no cuestiona la necesidad de las obras ni descarta el crédito como herramienta, pero plantea reparos sobre su costo y propone analizar otras fuentes de financiamiento antes de comprometer recursos de la próxima gestión.
El planteo de Iparraguirre: primero, usar los recursos que ya existen
El referente de Fuerza Patria, Rogelio Iparraguirre, llevó el cuestionamiento a sus redes sociales y a sus intervenciones públicas con un planteo concreto: los vecinos ya pagan tasas municipales y este año, además, esas tasas aumentaron.
Desde esa perspectiva, sostuvo que el Municipio debería utilizar esos recursos para cumplir con las obras que ya estaban previstas antes de pedir un nuevo crédito. Uno de los ejemplos que menciona en su intervención es la obra hidráulica del barrio Arco Iris. Según el planteo de Iparraguirre, existen recursos previstos en el presupuesto vigente para comenzar esa intervención.
La pregunta que plantea y le cuestiona al municipio es: si esos fondos ya están presupuestados y los vecinos ya están pagando las tasas, ¿por qué hace falta además endeudarse para hacer la misma obra?
El pedido de crédito termina planteando una discusión que va más allá de los $4.000 millones. Nadie discute que Tandil necesita hacer estas obras. Lo que está en discusión es por qué el Municipio necesita endeudarse para hacerlas. Después de un aumento de tasas que incrementó los recursos que aportan los contribuyentes, la oposición reclama que primero se explique qué pasó con ese dinero, qué obras fueron ejecutadas y cuáles quedaron pendientes.




