Los prestadores turísticos y cabañeros de la ciudad anticipan un bajo nivel de reservas y estadías más cortas. El inicio de la Copa del Mundo y la pérdida del poder adquisitivo asoman como los principales factores que desalientan las escapadas hacia las sierras.
El fin de semana largo que está a punto de comenzar, correspondiente al traslado del feriado por el aniversario de la muerte del general Martín Miguel de Güemes, presenta proyecciones marcadamente magras para el sector turístico de Tandil. Históricamente considerado como uno de los períodos más relevantes de la temporada baja, este receso de junio exhibe una fuerte retracción en las reservas hoteleras y de cabañas, consolidando una tendencia de retracción que arrastra el rubro desde el mes de marzo.
Desde las principales cámaras empresariales de la ciudad reportan que la demanda se encuentra inusualmente planchada. Las mediciones a mitad de semana situaban las reservas apenas en torno al 50%, un número que preocupa a los operadores locales dado que, para esta altura del año, las plazas disponibles deberían estar cubiertas en un porcentaje sustancialmente mayor. La situación local no es un hecho aislado, sino que se replica en otros grandes centros de escapadas cortas del país, como Mar del Plata y las sierras de Córdoba, donde los niveles de ocupación también tocan mínimos históricos.
El impacto de la Copa del Mundo y el factor climático
El inicio de la Copa del Mundo 2026 aparece como uno de los principales elementos distractores de la demanda turística invernal. Históricamente, la realización de citas mundialistas enfría la circulación interna de viajeros, ya que un porcentaje del mercado con capacidad de gasto opta por trasladarse hacia los países anfitriones, mientras que el público local prefiere permanecer en sus hogares para seguir las transmisiones de los partidos de la Selección.
A este fenómeno deportivo se le suma un pronóstico climático inestable y frío para la región de las sierras, lo que desalienta las contrataciones anticipadas de alojamiento. Ante este panorama, los complejos de cabañas locales registran un cambio drástico en el comportamiento de los clientes, quienes ya casi no solicitan paquetes tradicionales de tres noches y restringen sus viajes a estadías de solo dos jornadas, decidiendo las salidas a último momento en base a las condiciones del tiempo.
El bolsillo y el cambio en las prioridades de consumo
El factor determinante detrás de las bajas expectativas radica en el severo deterioro socioeconómico general. Dirigentes de la Asociación de Hoteles y de la Asociación de Cabañas de Tandil coinciden en señalar que el turismo ha dejado de formar parte de los gastos prioritarios de los hogares argentinos debido al encarecimiento del costo de vida. En la escala de necesidades de las familias, la recreación y los viajes cortos han quedado relegados por detrás de los consumos esenciales de subsistencia, el pago de alquileres, tarifas y educación.
Esta realidad actual contrasta de manera directa con el auge registrado en el segundo semestre de 2021 y durante todo el año 2022, período de postpandemia caracterizado por una alta circulación de turismo de cercanía impulsado por ahorros acumulados. Hoy, los prestadores advierten que la falta de excedente financiero de la clase media deprime la actividad general, al punto de que los pocos visitantes que arriban provienen de localidades vecinas de la región y optan mayoritariamente por pasar el día en la ciudad sin pernoctar, lo que reduce los márgenes de facturación gastronómica y comercial.
Un escenario lejos del repunte del 25 de Mayo
Las moderadas previsiones para este feriado contrastan notablemente con el balance positivo que había dejado el fin de semana largo del 25 de Mayo, el cual significó un breve alivio económico para el sector tras semanas consecutivas de parálisis. En esta ocasión, la cercanía con el cobro de haberes no parece alcanzar para traccionar el movimiento vehicular hacia las sierras.
A pesar de la compleja coyuntura, los operadores locales destacan que Tandil conserva una ventaja estratégica gracias a su ubicación geográfica de cercanía respecto de la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana, además de poseer una oferta de servicios sumamente variada. Los empresarios locales esperan que la reactivación de las escapadas de último momento y la llegada de contingentes en ómnibus logren aportar un flujo mínimo de circulación que suavice un fin de semana que ya se perfila como uno de los más duros del año para la economía turística de la ciudad.




