A 11 años del Ni Una Menos: una mujer es asesinada cada 30 horas en Argentina

En la antesala de una nueva movilización nacional bajo la consigna «Ni Una Menos», diversos observatorios de la sociedad civil presentaron sus informes estadísticos correspondientes a los primeros cinco meses de 2026. Los relevamientos —difundidos en medio de la conmoción por los recientes femicidios de las adolescentes Agostina Vega (14 años, en Córdoba) y Dulce María Candia (17 años, en Misiones)— reflejan que la violencia machista se cobró la vida de 105 mujeres, travestis y trans entre el 1 de enero y el 31 de mayo de este año en todo el territorio argentino. Esta cifra trágica equivale a sostener un promedio de una muerte violenta cada 34 o 35 horas en el país.

La conmemoración de los 11 años del primer grito masivo del 3 de junio de 2015 —motivado originalmente por el femicidio de Chiara Páez en Rufino— expone un escenario de retroceso institucional. Desde las organizaciones civiles como Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) advirtieron que el escenario actual es aún más crítico debido al desmantelamiento y desfinanciamiento de las políticas públicas y los programas de asistencia. Ante esta situación, las entidades convocantes exigen la declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género y la restitución inmediata de los recursos presupuestarios.

La radiografía de la violencia en 2026: el peligro puertas adentro
Los datos recopilados de manera sistemática por el Observatorio de Violencias «Mercedes Pagnutti» y el observatorio «Mujeres, Disidencias, Derechos» echan luz sobre las dinámicas de los crímenes cometidos en los primeros 150 días del año:

-El hogar como el lugar más desprotegido: el 57,1% de los femicidios se perpetró dentro de la vivienda de la propia víctima o en el domicilio que compartía con el agresor.

-El vínculo con el femicida: en el 48,6% de los casos, el asesino fue la pareja o la expareja de la mujer.

-Violencia en las infancias: 10 de las víctimas fatales de este año eran menores de 18 años, mientras que la violencia dejó un saldo de, al menos, 48 niños, niñas y adolescentes huérfanos de madre.

-Tentativas de femicidio: además de los crímenes consumados, el registro nacional contabilizó un total de 420 intentos de femicidio en el mismo período.

Barreras en la Justicia y fallas en la protección estatal

Uno de los aspectos más alarmantes de los informes radica en la falta de respuesta y control por parte del aparato judicial y de seguridad del Estado. Contrario a las iniciativas legislativas que buscan penalizar supuestas «falsas denuncias», la contundencia de la estadística demuestra una realidad opuesta: el 62,1% de las víctimas con antecedentes conocidos de violencia nunca había podido formalizar una denuncia previa. Actualmente, solo el 9% de las mujeres asesinadas acudió a las instituciones antes del desenlace fatal, un piso histórico provocado por el sentimiento de no ser escuchadas, cuando el promedio de la última década se situaba en el 17%.

Para aquellas mujeres que sí lograron denunciar y tramitar herramientas de protección, el desamparo estatal fue casi total: se registró un 75% de ineficacia en las medidas perimetrales, lo que significa que 3 de cada 4 víctimas que contaban con una orden de restricción activa terminaron siendo asesinadas porque el Estado no controló al agresor. Asimismo, el 10% de los femicidas de 2026 ya registraba antecedentes penales por violencia de género con parejas anteriores, un factor de riesgo directo que el Poder Judicial ignoró al mantenerlos en libertad. Al cierre del registro de este año, la impunidad se refleja en que menos de la mitad de los agresores (48,6%) se encuentra detenido; el resto se divide entre imputados en libertad (15,2%), prófugos (8,6%) y quienes se suicidaron tras cometer el crimen (14,3%).

El balance de una década: más de 3.400 víctimas desde 2015
La persistencia de esta problemática estructural queda evidenciada en el informe de largo plazo presentado por el Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por la Asociación Civil La Casa del Encuentro. En el período comprendido entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026, se cometieron un total de 3.424 crímenes por motivos de género en Argentina.

El desglose acumulado en estos 11 años detalla la existencia de 3.073 femicidios directos y vinculados de mujeres y niñas, 78 transfemicidios, 4 lesbicidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños. A nivel social y generacional, el impacto de estos crímenes provocó que 3.840 hijos e hijas quedaran sin madre, de los cuales 2.357 eran menores de edad al momento del asesinato. En este marco, las organizaciones llamaron a concentrar y ganar las calles de todo el país este 3 de junio bajo las consignas en rechazo a la violencia machista y al impacto del ajuste económico.

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