Alerta por inseguridad en Tandil: robaron en la casa de Juan Martín del Potro a plena luz del día

La creciente preocupación por los hechos de inseguridad en Tandil sumó un nuevo y preocupante capítulo que reavivó las alarmas entre los vecinos. Esta vez, el blanco de la delincuencia fue la vivienda del ex tenista Juan Martín del Potro, ubicada en la zona de Don Bosco. El hecho ocurrió a plena luz del día, el pasado viernes entre las 17 y las 19 horas, un horario que expone la audacia con la que operan los delincuentes en la ciudad. El robo fue descubierto por la madre del deportista, Patricia Lucas, quien al regresar a la propiedad se encontró con un panorama desolador: un ventanal del living destrozado, un desorden generalizado en ambas plantas del inmueble y el faltante de valiosas pertenencias.

Este episodio vuelve a poner el foco sobre una problemática que los tandilenses vienen denunciando con fuerza en los últimos meses: la pérdida de la histórica tranquilidad que caracterizaba a los barrios y a las quintas. Los delincuentes se tomaron el tiempo necesario para recorrer la planta baja y las habitaciones del primer piso con total impunidad. Según los detalles de la denuncia judicial, el botín incluyó una cadena de oro con un dije de cruz, una alianza matrimonial con un grabado familiar y objetos de incalculable valor afectivo y deportivo, como camisetas y una raqueta de tenis marca Babolat, además de dos relojes que estaban sin funcionamiento. Por la precisión del golpe, la víctima sospecha que los asaltantes contaban con información previa sobre sus movimientos, una modalidad de inteligencia delictiva cada vez más frecuente en el ámbito local.

La causa penal quedó radicada en la UFI Nº 16 de Tandil, a cargo del fiscal José Marcos Eguzquiza, mientras que los efectivos de la DDI local ya se encuentran trabajando en el lugar. La investigación se apoya fuertemente en las filmaciones de las cámaras de seguridad internas y externas de la vivienda, que lograron registrar los movimientos de los sospechosos durante la entradera. Asimismo, las autoridades intentan cruzar esos datos con el rastreo de vehículos sospechosos mediante el Centro de Monitoreo para determinar la ruta de escape hacia los accesos de la zona serrana.

Más allá de la relevancia pública por tratarse de la familia de un ídolo del deporte nacional, el asalto en Don Bosco desnudó el malestar de una comunidad que exige respuestas concretas. Los vecinos de las zonas residenciales advierten que el patrullaje preventivo se ha vuelto insuficiente frente a delincuentes que ya no esperan a la madrugada para actuar, sino que aprovechan las brechas de la tarde para saquear propiedades. Hasta el momento no se han registrado detenciones ni se han logrado recuperar las reliquias deportivas robadas, dejando a Tandil ante el espejo de una realidad delictiva que no para de avanzar.

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