“La universidad no se apaga”: la UNICEN se suma a la vigilia nacional por el financiamiento educativo

El sistema universitario público argentino se prepara para una jornada histórica y Tandil será uno de los epicentros del reclamo. Bajo la consigna “La universidad no se apaga”, la UNICEN confirmó que se sumará a la medida nacional que comenzará este miércoles 15 de abril a las 8 horas y se extenderá de forma ininterrumpida hasta la mañana del jueves 16.

24 horas de visibilización y aguante
La iniciativa, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y el Frente Sindical Universitario, no es un paro tradicional, sino una jornada de «universidad abierta». Durante 24 horas, el Campus y las sedes de la UNICEN serán escenario de clases públicas, actividades científicas, intervenciones culturales y charlas de extensión. El objetivo es mostrarle a la sociedad qué es lo que se está perdiendo cuando se recorta el presupuesto: desde la formación de profesionales hasta los proyectos de investigación que impactan en el desarrollo local.

El presupuesto en el centro del debate
El reclamo principal es el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Desde el Rectorado y los gremios docentes y no docentes advierten que el contexto es crítico. Con salarios que perdieron gran parte de su poder adquisitivo y un presupuesto que no alcanza para cubrir los gastos básicos de funcionamiento, la advertencia es clara: «sin financiamiento y sin salarios dignos, la universidad pública se va apagando».

El rector de la UNICEN, Marcelo Aba, ya había advertido semanas atrás sobre el impacto real que el ajuste tiene en el día a día de las facultades. Esta jornada busca que el reclamo salga de las oficinas y se traslade al patio, a las aulas y a la calle, involucrando no solo a la comunidad académica sino a toda la ciudadanía de Tandil, Olavarría y Azul.

Ciencia y educación en riesgo
La consigna de la vigilia apunta a reforzar la idea de que la educación superior y el sistema científico nacional son herramientas clave para el desarrollo del país. En Tandil, el rol de la UNICEN es vital para el ecosistema productivo y tecnológico, y el desfinanciamiento pone en jaque la continuidad de becas, comedores universitarios y laboratorios de alta complejidad que hoy funcionan al mínimo de sus posibilidades.

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