La recesión golpeó de lleno a uno de los motores de la industria nacional. Las terminales automotrices de la provincia de Buenos Aires iniciaron un drástico proceso de ajuste ante la caída libre de las ventas y la producción. Stellantis (Peugeot) y Toyota ya confirmaron recortes en sus esquemas operativos que ponen en riesgo cientos de puestos de trabajo en El Palomar y Zárate.
El Palomar: de dos turnos a uno solo
En la planta de Stellantis, donde se fabrican los exitosos Peugeot 208 y 2008, la decisión ya fue comunicada a la UOM: se cierra uno de los dos turnos de producción. La medida viene acompañada de un plan de retiros voluntarios a partir de mayo para achicar la plantilla de operarios.
Los números no mienten: los patentamientos de Peugeot se desplomaron un 32% en el primer bimestre del año y la fábrica ya sufrió tres parates totales en los últimos cuatro meses por falta de demanda y stock.
Zárate: el gigante Toyota también ajusta
Por el lado de Toyota, la situación en la planta de Zárate es igualmente crítica. La empresa analiza pasar de tres a dos turnos de producción, una maniobra que implicaría el recorte de unos 500 empleos adicionales. Esto se suma a las 700 desvinculaciones que la firma ya ejecutó recientemente. En enero, la producción de la automotriz cayó un 38,5%, fabricando apenas poco más de 5.000 unidades.
Un escenario de incertidumbre total
El parate automotriz es el reflejo de un mercado interno que no tracciona y exportaciones que no logran compensar la caída. Con los planes de ahorro por las nubes y el financiamiento estancado, las terminales bonaerenses entran en un modo de «supervivencia» que afecta no solo a los operarios directos, sino a toda la cadena de proveedores y autopartistas que dependen de que las máquinas sigan girando.



