Los surtidores de Ciudad de Buenos Aires comenzaron a mostrar en los últimos días un número que hasta hace poco parecía lejano: el litro de nafta premium ya supera los $2.000, un umbral simbólico que marca un nuevo piso en el precio de los combustibles en el país.
El incremento se empezó a observar primero en algunas estaciones de servicio, pero con el correr de los días comenzó a generalizarse en distintos puntos de la ciudad. “Por primera vez la nafta y el gasoil premium superaron los $2.000 por litro”, señalaron desde relevamientos del sector energético.
Actualmente, los valores varían según la compañía. En algunas estaciones, la nafta premium ya ronda los $2.030, mientras que en otras supera los $2.050 por litro. En el caso del gasoil premium, los precios incluso llegan a superar los $2.100.
La suba se explica principalmente por el aumento del precio internacional del petróleo, impulsado por tensiones geopolíticas y conflictos en Medio Oriente que impactaron en el valor del barril a nivel global. Ese escenario presiona directamente sobre los costos de los combustibles en el mercado local.
Durante marzo, los combustibles ya acumulan aumentos cercanos al 5% en los surtidores, una dinámica que también podría impactar en la inflación del mes debido al efecto que tiene el precio del combustible sobre el transporte y la logística.
Aunque en algunas provincias del interior el precio de la nafta premium ya había superado esa barrera meses atrás, la novedad es que ahora el umbral de los $2.000 comienza a consolidarse también en la capital del país.
Con este nuevo escenario, el costo de llenar el tanque se convierte nuevamente en una preocupación para automovilistas y transportistas, mientras el mercado energético sigue atento a la evolución del precio internacional del crudo y a posibles nuevos ajustes en los surtidores.



