Exigen un aumento del 80% y mejoras en adicionales; la tensión escaló tras el antecedente de Santa Fe y dejó al titular de la departamental herido.
Una protesta encabezada por policías retirados derivó este lunes en un episodio de violencia en Mar del Plata, donde el jefe de la Jefatura Departamental, el comisario mayor Cristian Fontana, fue agredido por un manifestante en medio de un reclamo salarial.
La movilización se concentró frente a la Comisaría Primera y llegó a interrumpir un carril de la avenida Independencia. Los manifestantes reclaman un incremento salarial del 80% para el personal en actividad, una mejora en la cobertura de IOMA, elevar a 12.000 pesos el valor de las horas Cores (adicionales) y un aumento del 50% en las horas Polad, correspondientes a servicios adicionales.
El conflicto fue impulsado por un grupo de retirados y familiares de efectivos, con el ex jefe policial local Marcelo Di Pasqua como principal vocero. Di Pasqua fue desafectado en 2017 durante la gestión de María Eugenia Vidal, en el marco de una causa por presunto encubrimiento a un narcotraficante. En declaraciones a medios locales, aseguró que la protesta “no tiene banderías políticas”.
Fontana se presentó en el lugar para dialogar con los manifestantes y, mientras era rodeado por un grupo de personas, fue golpeado por uno de ellos. El episodio tensó aún más una situación que ya venía escalando en los últimos días.
El antecedente de Santa Fe y el efecto contagio
La protesta se produjo pocos días después del conflicto policial en Santa Fe, donde el gobernador Maximiliano Pullaro otorgó aumentos salariales cercanos al 50% y dejó sin efecto sanciones contra efectivos que habían abandonado el servicio. Ese desenlace fue seguido con atención por sectores de la fuerza en la provincia de Buenos Aires.
Fuentes vinculadas a los manifestantes señalaron que el resultado en Santa Fe podía funcionar como antecedente para impulsar reclamos similares en otros distritos. Di Pasqua sostuvo que, a diferencia de lo ocurrido en esa provincia, en Mar del Plata “no se verá afectada la seguridad”, ya que la movilización está encabezada principalmente por retirados y familiares, aunque afirmó que los efectivos en actividad “apoyan el reclamo” pero no participan de manera visible por temor a sanciones.
“El policía que recién ingresa cobra entre 800 y 900 mil pesos de bolsillo y un comisario a cargo alrededor de 2 millones. Esto hace que haya policías que trabajen como Uber. Conozco comisarios que lo hacen”, afirmó el ex jefe policial.
Un antecedente reciente
La última protesta de magnitud de la Policía Bonaerense se produjo el 9 de septiembre de 2020, en plena pandemia, cuando efectivos se movilizaron incluso frente a la residencia presidencial. En 2021, el entonces ministro de Seguridad Sergio Berni dispuso la desafectación de unos 400 uniformados por su participación en aquella rebelión.
El episodio de este lunes reaviva la tensión en torno a la situación salarial de la fuerza en la provincia y deja abierto un interrogante sobre la posibilidad de que el conflicto escale en los próximos días.



